GUARDARRAYA: Quitarán di ahí*

abril 27, 2011 por  
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No te mueras mi niño que te necesito travieso, no te mueras mi niño que solo sin ti yo no quiero, no te alejes mi niño que te necesito preguntón, no te alejes mi niño que te quiero alegre y tragón. No te duermas mi niño que te necesito despierto, no te duermas mi niño que dormido tú yo no invento…

-Mi niño / tema 1

Alcanzar un estilo propio es lograr que cuando escuchen una canción reconozcan al autor o al menos lo intuyan. Guardarraya llena este requisito. Con su música visceral urbano popular mestizo alternativa viene batallando desde inicios del 2000. “Gracias por acompañarnos en esta necedad” se dirige Álvaro Bermeo, el vocalista, al público que comparte en vivo al presentar su último trabajo: Quitarán de Ahí. Mateo Crespo (guitarra) da los acordes justos, limpios; Andrés Caicedo marca el ritmo a golpes de redoblante que se vuelven cada vez más fuertes y salvajes mientras Franco Aguirre lo llena todo con su bajo. Para completar su visceralidad les han acompañado guitarristas de bandas locales como Daniel Pasquel (Can-Can), Jason de La Vega (Guerrilla Clika), Iván Mendienta (Rocola Bacalao).

Te vas de mí y ya no siento nada me quedo aquí oyendo Anita Aymara, me enamoras, me limitas, me estrangulas, me fascinas. Al caminar siento estilando el alma y qué más da si nadie sabe nada, me enamoras, me limitas, me estrangulas, me fascinas…

-Me fascinas / tema 2

guardarraya03Contar historias es cantarlas tal cual, sin irte por la tangente, con un estilo que te identifique para sellar el trato, aunque no hay una fórmula establecida parece claro que eso sí siempre será la tuya la más real. A estas alturas, cuando resulta que todo ya se ha escrito la frase “no hay para qué engañarse” es la premisa más independiente. Así lo entiende Guardarraya que cada vez llena más las expectativas del respetable, su crecimiento musical se muestra sólido con cada nuevo seguidor: “Es Guardarraya pana lo que suena si es que te tocó”.

Abres los ojos y recuerdas o te cuentan una historia que te aprendes de memoria luego te dejan caer. Si sobrevives te levantas un silencio escucha tu alma te das cuenta que algo pasa y no debes preguntar. Miras al cielo y ves a un queso iluminar que es un satélite dirán, te quedas ciego pero igual hay que seguir la otra opción sería morir. Te dejan caer

-Abre los ojos / tema 3

Pese a la intermitencia de su trabajo –pasaron casi dos años componiendo y evitando los escenarios-, esta banda formada en una entrañable búsqueda por lo cotidiano, desamores, fútbol y bares, va en pos de lo esencial. La particularidad de sus letras impactan, su léxico es muy ecuatoriano sin perder la universalidad de lo que pretenden expresar. Algo similar ocurre con su música que pasa por todas las atmósferas, desde las más tenues hasta las más radicales. No es una pretensión convertirse en grupo de vanguardia, es como un destino al cual se ven abocados a través de esa reinvención constante.

En la telaraña de tu vivir quedé atrapado no pude huir, me quedé ahí lejos de mí, embadurnado, me olfateaste el guacho con tu nariz, solo lo tomaste y al sonreír me lo mordías cual maní cris. Después te fuiste sin despedir y no dijiste si este mancito aquí debía ir a ti o en su defecto pisarse a dormir…

-Mani cris, tema 11

Retratar la vida de un tipo sin sueños se transforma en un ejercicio pintoresco; un ser que respira porque el aire es gratis y otro que recuperó la cordura son dignos de sendas interpretaciones: “Pobre animal” y “Hombre cuerdo”. El trip de “Lero lero” invita al danzón, a la joda. “Me fascinas” desnuda el alma de un desamor con contundencia y “Maní Cris” hace lo propio con el shungo de su destinataria. Con todo, el último trabajo de Guardarraya mantiene su crítica elegante a lo que esta balurda sociedad evade. Aquella insoportable necedad no admite ambages.

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Don Gabriel se ha muerto por vivir muy recto un día amaneció se volvió cuerdo, y el corazón se le acalambró, un gato declaró que un gran grito se escuchó y el corazón se le entumeció, fuerza! Yo le dije a Don Gabriel, yo le dije no sea necio si sus ojos tocan fondo ipsofacto y estás muerto.

-Hombre cuerdo / tema 4

Pobre animal viste de traje hace aviones de verdad, labra la tierra se enamora compra el pan, va por la vida delirando, va vendiendo, va soñando, va tratando imitando a su papá; habla de más, se reproduce, nace y muere sin parar, pero no le pregunten de dónde viene ni a dónde va…

-Pobre animal / tema 12

Autodenominados como Música Visceral Urbano Popular Mestizo Alternativa Guardarraya ha sorteado con elegancia la década más prominente de la escena independiente ecuatoriana. Quitarán di Ahí no solo logra ser un trabajo comprometido de gran calidad en líricas y música, también es un espejo en el cual se refleja el caminar de una historia en estéreo. Cuando mirar atrás es un acto reflejo para no parar de crear, para no parar de creer.

Por: Polo Damián Rodríguez / Fotos: Estudio Morrón

* Texto originalmente publicado en Revista Indiependiente N 1. www.indiependiente.com

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GUSTAVO CERATI: Cuando compongo, muchas veces no lo hago a partir de la verdad, sino de la mentira*

abril 20, 2011 por  
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ceratiheaderAv. Figueroa Alcorta, Bs. As. Argentina. Un niño de ojos azules, con su pie derecho ligeramente torcido, camina hacia la iglesia del barrio para tocar la guitarra en el coro. Sueña con ser, aunque sea por un instante infinito, uno de los Beatles.

El aprender a tocar guitarra le trae un problema: es zurdo, las guitarras de la iglesia son para diestros. Pero la chica que le gusta, escucha King Crimson. No hay alternativa: hay que ser rockero y tocar la guitarra como sea.

E.T., Koala, Savage, Vozarrón son los nombre de bandas que arma en su adolescencia. Cada vez está más cómodo con la guitarra y emula sonidos que provienen del otro extremo del Atlántico. Está por terminar la escuela secundaria, su padre le dice que tiene que hacer algo en su vida.

Vender medicinas, ser visitador médico viene bien para ganarse unos pesos, pero sobre todo para no estar sentado atrás de un escritorio. Ahora es un hombre alto, con sus rizos muy afros que llaman la atención. Continúa caminando por las calles del barrio de Núñez, con un maletín lleno de medicinas y con su obsesión de ser estrella del rock.

Ingresa a la universidad. Lo más relacionado con su mente creativa es alguna carrera que permita desarrollar su facilidad con que inventa frases. No se da cuenta que son disparos de poesía. Entra a estudiar publicidad y conoce a Z, la última letra del abecedario que tiene el apellido de Bosio. Con Zeta deciden crear un grupo sin imaginar que van a ser la banda más influyente del rock latino de todos los tiempos.

gustavocerati1Pinceladas británicas

Luego de 15 discos que definirían al rock latino Soda Stereo se separa. Su líder absoluto queda al libre albedrío.
Como un adolescente en busca de su destino recorre varios países. Trae la añoranza de haber sido uno de los grandes y el vértigo de uno de los que empiezan. Su talento hace que los abismos sean fáciles de sortear.

Con todo lo que significa ser un ex-Soda, logra realizar ciertos sueños de su juventud: graba el tema Tráeme la noche con Andy Summers, guitarrista de The Police. Se entusiasma más con el sonido británico y acude a los estudios de Abbey Road en Londres, el mismo donde grabaron los Beatles. Graba Verbo carne, una ópera con sabor a otro británico: John Barry, famoso por crear los soundtracks de las películas de James Bond.

Llegamos al tercer milenio y Cerati sigue con sus “gustitos” ingleses. Graba con Roger Waters creador de la ópera-rock The Wall. En el 2006 lanza Ahí vamos, disco que es flojo en letras y sonido pero que gusta a la mayoría de gente. Ojalá el Crimen de su canción no lo hallen culpable. En este material colabora el ingeniero que ha trabajado con Pete Townshend, David Bowie, Lou Reed, entre otros. El mismo que colabora en su último material: Fuerza Natural.

Para culminar con las pinceladas británicas: el apellido materno de Gustavo es Clark. ¿Sospechan de donde es su abuelo?

Tomando la ruta

La primera vez que vi a Soda Stereo fue en el año de 1987 en La Chorrera de Quito. Esa era la primera vez que un grupo de rock latino se presentaba en Ecuador. No había amplificación que aguante. La infraestructura del país no estaba preparada para albergar ese tipo de espectáculos. Por suerte el fervor de los fans aplacó la falencia de equipos. A los 6 meses Soda vuelve por pedido de la fanaticada. Pasarían 20 años para que el temblor vuelva a sacudir tierras ecuatorianas.

Habiendo crecido con semejante influencia mi vida transcurrió con el soundtrack sodero hasta que en 1997 Soda Stereo se separa. Vendiendo hasta el violín de mi niñez logré viajar a Venezuela para estar en uno los conciertos de despedida del grupo. Coincidencias de la vida tuve un ángel que sin pensarlo me llevó hasta los pies desalineados de Cerati. Sylvia, prima venezolana de mi amigo de colegio, organizaba ese concierto. Mi primer encuentro frente a frente con él fue en el Hilton de Caracas, sentado en el lobby del hotel lo vi entrar. Con ambas manos llenas de compras él estaba dirigiéndose al ascensor por lo que dudé en acercarme y lo dejé ir. Entonces me di cuenta de la pequeña torcedura de su pie derecho. La “falla trágica” que según los griegos impulsa al reto para alcanzar grandes destinos.

La siguiente oportunidad fue en México D.F. en el teatro Metropolitan, en 1999. Cerati se estrenaba como solista presentando el disco Bocanada. A mi lado, una Julieta Venegas a la que nadie prestaba atención. Mi tercer encuentro fue en Quito. Luego de su rueda de prensa logré sortear a las personas de seguridad y me le acerqué. Mientras me firmaba su autógrafo, me animé a decirle que lo había seguido en toda su carrera. ¿En serio che? —me respondió. Por fin sonreí tranquilo.

Es así como llegamos al 2007, después de 10 años, Soda se reúne y organizan una gira por las tres Américas. Rompiendo varios records de asistencia llenan el estadio de River Plate seis noches consecutivas. El 21 de diciembre de ese año, al ver a Gustavo tocando las legendarias canciones con Soda fue como ver a un viejo amigo. Ese día fue la última vez que Soda Stereo daba un concierto.

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Crónica de un coma

Son ya 11 meses que Cerati lleva en estado de coma. Lo peor sucedió el 16 de mayo del pasado año, luego de una presentación en Venezuela cuando Gustavo se descompensó a tal punto que no pudo seguir en pie.

Desde allí, el cuadro clínico no tiene ninguna variación. El hermetismo asumido por la familia al inició provocó un sinfín de rumores sobre su muerte o posible mala praxis en la atención médica venezolana. Pero poco después todo fue negado por su madre y hermanas, quienes constantemente acompañan al cantante en la sala de recuperación, junto a su ex esposa, sus hijos y su novia.

Desde octubre pasado que Cerati fue llevado a Buenos Aires para ser internado en la clínica Alcla, ha sufrido recaídas y recuperaciones, la más fuerte fue un proceso serio de neumonía. “Su situación es estable, pero no sabemos cómo va a reaccionar a todo esto”, fue uno de los últimos partes médicos.

Las palabras más sentidas las ha dicho Lilian Clarck, madre del cantante: “Gustavo la está peleando, es un león”, al tiempo que cuenta “se emociona muchísimo cuando van a cantarle. Cuando vino (el veterano músico argentino Luis Alberto) Spinetta, él hizo movimientos. Cuando va Ricardo Mollo (líder de la banda de rock argentina Divididos) y le toca la guitarra, yo noto movimientos. Mueve la boca o le suben las pulsaciones”.

Por: Javier Oñate / Fotos: Prensa Cerati

* Texto originalmente publicado en Revista Indiependiente N 2. www.indiependiente.com

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LOS NIN: Mushuk runa rap

septiembre 30, 2010 por  
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losnindestacadoCuando sus hijos eran niños y ya sabían desenvolverse con algunos instrumentos tradicionales de la música andina, los llevaba a las asambleas comunales que los mayores organizaban para discutir sobre la vida en colectivo. Terminadas las reuniones, los señores, ataviados con sus ponchos de lana azul, hacían un círculo sobre un tablado desgastado y dejaban en el centro a los muchachos para que demostraran su prematuro talento. Su padre no les enseñó a tocar, no tenía él ninguna formación musical ni provenía de una familia dedicada a las artes, pero incentivó a sus hijos y los enrumbó, convencido de la necesidad de conservar la cultura musical de su pueblo, por un camino que habría de convertirse en una empresa de familia grande. Manuel Cachimuel no solamente es su padre, es también un verdadero patriarca. Ocurrió así en la comunidad de Monserrate, en Otavalo, hace aproximadamente 30 años.

Roberto, el tercero de los 11 hijos de la familia Cachimuel Amaguaña, fue a Boston a terminar el colegio cuando tenía 16 años, pero no tenía claro lo que le pasaría luego de la graduación. Sólo había algo: en el feroz invierno la música le calentaba la sangre. Cuando él y sus hermanos bordeaban los 15 años formó en Otavalo el grupo Yahuar Wauki: en español, precisamente, hermanos de sangre. Roberto ingresó al Berkelee College of Music, una de las escuelas de música contemporánea más prestigiosas del mundo, y entonces entendió que su futuro sería retomar lo que había empezado. Hizo lo necesario para que Rimay y Manuel, sus hermanos mayores, se le unieran en Boston y pudieran levantar el grupo con otra perspectiva, la de la eternidad. Mientras tanto, en Ecuador el resto de hermanos, incluidas las dos mujeres, también estudiaba música y danza y representaba la versión local de la banda, que se volvía una sola, más grande y poderosa, cada vez que las oportunidades los volvían a reunir en la casa de mamá.

En el repertorio de Yahuar Wauki había una canción que se llamaba Yarina, y como reconocieron que el primer nombre resultaba difícil de pronunciar para quien no hablara quichua, rebautizaron al grupo con el de aquella composición. Yarina: el recuerdo. Desde sus inicios hoy contamos 25 años.

Empezó Yarina el periplo del músico nómada que lleva el compromiso de compartir su tradición. Plazas, parques, ferias multiculturales, congresos y los primeros festivales escucharon lo que los músicos conciben como música andina contemporánea: esos sanjuanitos otavaleños y las músicas del Inti Raymi, eso y bastante más, interpretado con la maestría de quienes tienen el fuelle para reconvertir la tradición sin descarrilarla de sus fuentes.

Tal como se sigue haciendo hoy en el Parque El Ejido, en El Retiro de Madrid o al pie de la Estatua de la Libertad, en Nueva York, en sus inicios los hermanos Cachimuel se instalaban con sus elementales equipos de amplificación donde hubiera flujos de gente, pero no se embadurnaban para llamar más la atención, como algunos ahora, con trajes de indios nativos americanos, penachos de plumas tornasol y chaquetas de cuero velloso. Lo suyo apuntaba a sorprender con la propia música. Grabaron discos y se presentaron ante públicos masivos y en auditorios emblemáticos de los circuitos populares y académicos, hasta que en 2005, por su disco Ñawi recibieron un premio Nammy, el equivalente a un Grammy para la música nativa. Lo lograron. Ganaron en la categoría Mejor Álbum del Año, y además fueron también nominados para Mejor Grupo del Año y Mejor Canción por su tema O ja ja, distinciones que se sumaban a la que en 2001 los puso a competir por la Mejor Grabación. Reconocimientos, todos, que en Ecuador pasaron desapercibidos y que habrán de archivarse, si no es que se pierden en la desmemoria de la producción artística no legitimada, como anécdotas de consulta y estadística.

En ese camino, tal como Europa y Estados Unidos se fueron enterando de lo que produce Yarina, los músicos otavaleños acumularon en su acervo gustos por lo más variado de los sonidos mundiales. Así es que, ya empezada la primera década de este siglo, en uno de sus siempre esperados retornos a casa, los mayores de los Cachimuel llegaron trayendo consigo, además de varios otros acordes globales, buenos beats de hip hop.

El beatbox de las máquinas de hilar

losnin1Sumay Cachimuel es el penúltimo de la familia, hoy tiene 20 años y cuando apenas terminaba la primaria se enganchó con Tupac Shakur, Snoop Dogg y Biggie Smalls, referentes obligados del hip hop estadounidense desde la década de los noventa. Le gustaba el ritmo, los bombos sincopados y esa forma de cantar que más parecía un hablado con cadencia. Era un niño que cabeceaba y trataba de imitar, llevándose el puño a la boca como si agarrara un micrófono de aire, una bien hilvanada declamatoria en inglés que poco entendía; pero no conocía de los alcances artísticos y culturales que tenía este movimiento surgido en los enclaves afroamericanos del Nueva York de finales de los sesenta.

Sumay iba con la fluidez del sonido, asegurando en la memoria las líricas que escuchaba y en su comprensión musical las métricas de las frases para que guardaran simetría de ritmo. Todavía no se sentaba a escribir letras propias y tampoco a componer bases musicales. Cuando más, se atrevía a improvisar sobre lo que iba viendo a su paso, lo que juntaba por asociación de ideas y por conveniencia de rimas. Quizás empezó por lo más difícil, por lo no asentado en el papel sino brotado a la garganta espontáneamente por esa habilidad para ponerle flow a lo que se expresa mientras se pone al frente la mirada tiesa. Como que nada. Dímelo cantando. Suéltamelo rapeando. Escúpelo, bro.

Sumay iba por la calle haciendo de pista sonora sus pisadas en el pavimento y sobre ellas improvisando cualquier cosa. Y si no estaba en la calle usaba como beatbox (esa capacidad para imitar con la boca sonidos electrónicos o cajas de ritmos) el chiiiik/chak chiiiik/chak de las máquinas de tejer de casa de sus padres para soltar alguna otra rima, cualquier otra cosa. Así se entrenaba a diario, como cualquier atleta serio, hasta que un día, hace cuatro años, en el estudio de producción que en Otavalo montaron sus hermanos, estando con algunos de ellos, entre la prueba y el error, de broma en broma como a veces explotan las ideas, nació la que hoy se perfila como la banda más innovadora del hip hop ecuatoriano: Los NIN. Shinallami kanchik, yeah!

Hermanos brothers

losnin3Como en toda lengua, en el quichua de la Sierra también existe la jerga de uso coloquial, el slang que hoy es tan utilizado en el rap como en la cotidianidad más elemental. NIN proviene del vocablo nina, que entre sus acepciones en español tiene “fuego” y “decir” como sinónimo de “nunca callar”. Los NIN toman ese vocablo y lo acomodan en su jerga para decir que están aquí para hablar, para no callar, quizás para soltar fuego.

Al hablar de esta banda no es preciso referirse en términos de originalidad ni autenticidad. Los NIN responden a la hibridación cultural del contexto en el que se ubican. Rapean en quichua porque esa es su lengua matriz y porque varias de sus relaciones interpersonales se desarrollan con ese código, y cantan también en español porque, además de que es la lengua materna de varios de sus miembros, su vida más allá del círculo familiar fluye en hispano. Usan instrumentos de cuerdas y de viento de la tradición andina porque con ellos empezó su formación musical, y enchufan varios otros eléctricos y manejan módulos de instrumentos virtuales porque no hay hip hop que se respete sin la protagónica presencia de ellos. Es cierto que tal convergencia resulta en un atractivo de mestizaje y en un producto multi –culti que pareciera formulado para acaparar las perchas etiquetadas bajo el mercantil titular de “Músicas del mundo”, pero en Los NIN no hay nada prefabricado en ese sentido, lo que vienen siendo, y que se mantiene aún en consolidación, es fruto de sus capacidades musicales para lograr un híbrido poderoso entre lo festivo de su tradición y las resonancias urbanas de la aldea global. Experimentos de este tipo hay varios, de distinta factura y con variadas perspectivas. En lo instrumental y hondamente musical, partiendo del tango y llegando al tango electrónico existen los muy conocidos Bajofondo Tango Club, Gotan Project o Tanguetto; y en el mismo rubro del rap en lenguas ancestrales y con instrumentaciones tradicionales entre el fértil mix de sonidos, desde Bolivia asoman Wayna Rap y Ukamau Y Ké para soltar estrofas en quechua y aymara, respectivamente. Y en México está Acaxao, banda que se define como de “rap en náhuatl, mazateco y kaxtilantlajtoli”. Sus apuestas no se reconocen a sí mismas como originales o auténticas en el sentido de únicas o fieles a algún fundamento que se quiere esencialista, más bien, ponderan la fusión, el encuentro, la reconversión y los cruces propios de una contemporaneidad atravesada por la pluralidad de sentidos, lenguajes y estéticas que cada vez con mayor vertiginosidad potencian las tecnologías de la masificación. No obstante, frente a ello los purismos más anquilosados rondan queriendo desprestigiar a los supuestos fantasmas alienantes que serían lo causantes de la destrucción de la cultura antigua y los valores tradicionales que, según sus miradas reductoras, deberían permanecer inmóviles, inalterables, reprimidos. Ante eso la música responde con más experimentación y Los NIN repiten Shinallami kanchik, ¡sí!

Somos los que estamos


losnin2La hermandad se estira y se contrae. Los más jóvenes permanecen en Otavalo metiéndole cabeza e ilusión a los proyectos nuevos y cuando más hace falta las circunstancias hacen que alguno de los mayores Yarina venga desde Boston para asentarles concepto, técnica y ejecución a las ideas. La familia Cachimuel funciona como un dream team en el que pocos son indispensables, pero muchos, cualquiera, puede ser una estrella. Desde aquella tarde de hace cuatro años cuando Sumay con su hermano Túpac, su cuñado Samuel y alguno de sus primos grabaron en casete su primer tema Ritmo diferente, la alineación de la que hoy es Los NIN había sido mutable y acomodaticia. Pero hace un año, por la urgencia de tener que presentarse en vivo, y ya con más temas montados, Ati, otro de los hermanos, recurrió a dos viejos amigos del Colegio de Música de Cotacachi Luis Ulpiano de La Torre para armar el show. Diego Guzmán y Daniel Proaño, que junto a Ati hoy estudian música en el Instituto de Música Contemporánea de la Universidad San Francisco de Quito, se subieron aquella vez al escenario para hacer el aguante y hoy son pistones claves de la máquina. El grupo está alineado con ellos dos y cinco hermanos Cachimuel: Sumay, Túpac, Ati, Rumi y Curi, además de Gandi Rubio, un saxofonista invitado que aparece cuando hace falta. Diego va en el bajo y en las programaciones electrónicas y Daniel junto a Sumay llevan el micrófono en la mano, soltando fuego. El resto alterna zampoña, quena, rondador, charango, guitarras y batería, aunque cuando el repertorio llama, los instrumentos circulan entre ellos con tal solvencia que provoca envidia. Y así como los instrumentos alternan, entre los mismos hermanos se cubren las espaldas posiciones cuando es de hacerlo. Sus capacidades de multiinstrumentistas les permite juntarse a la banda cuando se encuentran presentes. Cuando, aunque sea de paso, regresan a casa. Los titulares son figuras y la banca es de lujo. Como dice Rumi refiriéndose a sus hermanos, “aquí el que va llegando va tocando”. Claro, su padre está orgulloso.

Entre Marx y una máscara de diablo uma

La primera línea de la banda salta a la tarima enfundada en una máscara de Diablo Uma, un pasamontañas negro de lana y una bandana que sólo deja ver los ojos. Cubriendo el pecho llevan camisetas con los estampes del Subcomandante Marcos y del Che Guevara. Lo demás es, como la música, otra cita a la omnipresente hibridación de una (post)modernidad promiscua en lo cultural y en lo consumista: los jeans caen holgados y termina la portada con un par Nike o Adidas. Normal.

Mucho se podría recriminar sobre la utilización de ciertos símbolos que han caído en la sobreexplotación de sus significados de insurgencia y rebeldía; incluso, dependiendo de las honduras, podría comentarse sobre la vigencia de los emblemas como recursos discursivos en momentos en que el foco de la industria de los espectáculos pasa más por los estímulos a los sentidos que a los sentimientos y la conciencia, pero aun estando concientes de aquello Los NIN los asumen porque los consideran pertinentes para ponerle imagen y fulgor escénico a su postura.

En el campo de lo cultural el propósito apunta más a conservar y revitalizar ciertas manifestaciones que a recuperar las que se han perdido. “Es imposible recuperar lo que se ha perdido durante años, por eso, lo que nos interesa es, más bien, conservar, fortalecer y revitalizar ciertas costumbres y mantener el idioma, que por distintas razones algunas generaciones ya ni lo utilizan”, señala Rumi.

En el plano político la apuesta es por desarrollar un discurso que recuerde, que apele a la memoria y que despierte reflexión sobre la perenne y conflictiva tensión existente entre los dominantes y los dominados del mundo. La lucha no es nueva, es necesaria, “porque así como el imperio quiere homogeneizar la comprensión de lo cultural, homogeneiza también el sentido de clase, y lo que queremos es recordar que es mentira que todos somos iguales cuando existen diferencias entre los dueños de los medios de producción y los trabajadores”, explica Daniel, uno de los maestros de ceremonia, dejándose dar una palmadita en la espalda por Marx: la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases.

losnin4Mucho del hip hop mundial vive subsumido en el pavoneo de lo más pomposo del universo material. Las temáticas alardean un machismo capitalizado en la acumulación de bienes de lujo y de mujeres abordadas como propiedad objetual, y así como éstas hay las que retratan al rapero en la cotidianidad de su vida gangsteril o las que lo reivindican como un individuo de éxito que pudo librarse de los vicios del gueto. Existe el rap cristiano y muchas mujeres raperas se adscriben cada vez más a uno de militancia feminista que las reivindica del abuso. Así, el hip hop, más allá de su dimensión musical, maneja una categorización basada en los asuntos que aborda, y si por esas vamos, el proyecto de Los NIN se inscribe en el de una militancia que busca reivindicar una posición de clase, conservar y proyectar costumbres y más señales culturales con raigambre en lo étnico, y desarrollar un discurso político de resistencia, insurgencia y combate a las imposiciones de los poderes que se quieren totalitarios.

De nuevo, en la consistencia de su concepto y en la manera de manejarlo en forma y fondo podrían encontrarse algunas grietas. “Puede que existan incluso algunas contradicciones”, dice Daniel, “pero todo esto es parte de un proceso de aprendizaje y de formación que lo seguimos sosteniendo”, remata sabiendo que hoy pocos quieren comprometerse con la política y menos encararla desde un escenario.

Junto a la evolución de su posición política, el proyecto también avanza afinando detalles en su armazón musical. Los seis temas que conforman su primer EP dan cuenta de un boceto inicial que busca consolidar un sonido y un rostro para su sustanciosa mixtura. Los elementos y las capacidades están a disposición. Un primer desenlace que se me antoja para el curso de esta historia es con la participación de un mega productor musical de esos de historial conocido, que ponga las cosas en su sitio preciso y que le explote a esta banda el potencial que tiene acumulado. A Campodónico o Supervielle quizás les guste conocer Otavalo.

Rewind. Volvamos. Mushuk runa, shinallami kanchik: “Gente nueva, esto es lo que somos”.

Por: Santiago Rosero / Fotos: Santiago Rosero

ALIKA: “Yo no soy una artista, soy una sista”

septiembre 27, 2010 por  
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alikaheader22En otra época, incendiaba todo, puteaba, se armaba de una coraza punk hardcore y escupía versos en base de un hip hop mestizo y guerrillero. Luego el camino cambio.  Alicia Dal Monte, de Actitud María Marta, aquel grupo que Fito Páez lo definiría en 1995 como “dos nenitas glamurosas con cojones”, se convirtió en Alika. El proceso: “La verdad fue bastante difícil, de mucho trabajo. Con Actitud María Marta, estábamos en una compañía discográfica multinacional, que te facilitaban todo: vos querías hacer un disco, y tenías tu estudio; querías hacer un video y venía alguien que te filmaba; querías tocar en un lugar y te ayudaban a conseguirlo. Fue una decisión mía abandonar todo eso para ser coherente con el mensaje. Al principio fue bastante duro. El primer disco lo hice en Chile, porque en Argentina el hip hop  llegó después. Chile por el año 2000, era un país en donde había mucho hip hop, mucho reggae, y había muchos MC’s que a mí me gustaba lo que hacían y decían. Empecé a ensayar, ir a un estudio, a producir mis propias pistas, y grabe  todo en un porta estudio chiquitito, que nos presto Quique Neira (Gondwana). Con eso edite un disco, y a pesar de que no era: ¡guau, el super disco!, me pareció que la lírica y todo el concepto era muy interesante, así que lo edite, todo autogestión, fui a la fábrica, hable con quien tenía que hablar, lleve todo y lo fabrique. Así empecé, el disco se llamo “No dejes que te paren”.

alika02Lo musical solo fue una parte de lo que sería su nueva etapa como solista. Para reflejar su mensaje, fuerte en convicciones de unidad, respeto, amor y militante con la problemática social de Latinoamérica, tenía que ahondar más en lo espiritual, adoptar una nueva actitud de vida.  La búsqueda tuvo su resultado en el movimiento rastafari.  “Empecé a fines del 96, como a tratar de estudiar y aprender de que se trataba todo, siempre me gustó el mensaje que escuchaba de las canciones, era lo mío”.

Sin contar con una gran producción, derrochar grandes recursos en promoción o tener la necesidad de infiltrarse en los grandes medios relacionados con el show business, su mensaje llego lejos, desde la completa independencia logro que su página myspace tenga el record de ser la más visitada en Argentina.” Eso me encantó, porque refleja lo que la gente en realidad quiere escuchar, más allá de lo que te impongan los medios de comunicación. A veces es súper injusto eso porque la compañía discográfica paga y pone presión para que suenen solo su música. El  myspace en este caso muestra otra cosa, muestra que la gente nos eligió para escucharnos”. “La gente escucha la música y las letras que nosotros hacemos, ya que hablan de la realidad, ósea no hacemos canciones de ilusión. Creo que  la gente se ve identificada y quiere escuchar eso. Ahí está el motivo”

alika1Su último trabajo discográfico, lo realizó en conjunto con uno de los referentes indiscutibles del Dub mundial: Mad Professor. Esta unión bautizada como Alika Meets Mad Professor se registro en el 2006, pero vio la luz en el 2009. “A Mad Professor lo conocí en el año 2003, en un festival en México, donde él fue a tocar con Lee Perry. En ese festival me invito a subir al escenario, a  cantar. Le gusto lo que hice y quedamos con la idea de reunimos y grabar un disco alguna vez. Después yo intente ir a Londres pero no me dejaron entrar, me echaron, era como muy sudamericana para entrar en Londres, así que me mandaron de vuelta para casa. Recién en el año 2006, el fue a Argentina con su hijo, Joe Ariwa, y nos juntamos dos días en estudios diferentes y grabamos.  El te graba de una manera muy fresca, cantas la canción una vez, como te salió, la grabo, quedo, es así bien crudo”. Este trabajo Alika lo publico únicamente vía ITunes, alineándose así, a la nueva tendencia de distribución de música, en la cual el formato físico ya no es prioridad, “Nos pareció interesante hacerlo de otra manera, porque el disco también es un formato que se está muriendo. En realidad la mayoría de gente que escucha Alika, no tiene un disco de Alika y Nueva Alianza. Se lo han ido pasando entre amigos, así como: «mira, escucha esto». A mí me encanta eso, que se lo pirateen que lo copien, que lo difundan”

“Le cambiamos de concepto al concierto” comenta al finalizar la entrevista, minutos antes de presentarse en vivo,  “Nosotros en el sound system tenemos mucha comunicación, no es que van a ir a ver a un artista, yo no soy una artista, yo soy una sista, así que vamos a ir a compartir, y la gente va a escuchar el mensaje, que de seguro es con lo que se sienten identificados, vamos a cantar un poco, y a subir la vibra, eso simplemente”

Por: Darío Granja / Fotos: Cortersía Alika

UNÍZONO: Una nueva propuesta televisiva

marzo 7, 2010 por  
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unizonohomeLa construcción de medios autónomos en el Ecuador ha sido un trabajo a pulso, la indiferencia de los medios masivos hacia proyectos independientes no ha permitido la construcción de una programación diversa, multidisciplinal e incluyente.

A pesar de muchas injerencias económicas, sociales, de organización  y de los mismos medios. Varias iniciativas y muchos procesos colectivos se han ido constituyendo para levantar la memoria histórica de varios productos vinculados con la música alternativa ecuatoriana, dentro de lo que hoy podemos describir como  “Medios Independientes”.

Unízono es uno de estos programas que nos proponen una mirada de la música ecuatoriana desde estudio, fue pensado desde hace  algún tiempo y solo se pudo visualizar  gracias a la apertura del canal público Ecuador TV,  y de un grupo de soñadores que en su mayoría son músicos y que saben cuán difícil es sobrevivir en la utopía de lo independiente.

unizonolamusica2En agosto del año pasado se inició con el contacto del equipo de producción con los ejecutivos del canal, se llegaron a acuerdos y se empezó la grabación. Se emprendió la negociación con Fediscos (lugar de grabación del programa) y la Universidad Santa María (para la utilización de equipos y la ayuda de los estudiantes de gestión de diseño y comunicación visual).

Con el equipo listo, se buscaron a las bandas, en esta primera edición 12 programas con 2 bandas por cada una. Con respecto a esto Dennis Darquea (Productor musical), con quien pudimos conversar nos comentó que la apertura de las bandas fue total. Las propias agrupaciones se pagaron el estudio, se aprovecharon las presentaciones de algunas bandas quiteñas en Guayaquil para  que participaran en el programa y así abaratar costos. Y con relación a sus presentaciones en Unízono, los grupos trabajaron en cada presentación, algunas de ellas intervinieron en la decoración del set y pusieron su toque personal.

unizonolamusica3Un programa de 30 minutos por cada episodio, puede que sea para algunos la copia de algún proyecto gringo, puede que no sean las tomas más adecuadas, la edición perfecta o que nos haya faltado algunas canciones de los grupos. Este es un proyecto completamente en construcción, con la idea de seguir porque hay muchas más bandas con trabajos inéditos, de otras provincias o no tan conocidas, y hay que darles la oportunidad, porque el “movimiento” necesita reconocerse en sus integrantes, recuperando la palabra para ser visualizados a través de la desmonopolización de la información.

Así que utilicen sus redes sociales para que más gente lo vea y se logre extender a otra temporada, para lograr construir una lógica de producción informativa distinta. Escrita y contada desde los subalternos.

Visiten:
http://unizono.wordpress.com

Por: Vanessa Bonilla / Fotos: Cortesía Unízono

MAMÁ VUDÚ: Divagaciones en la suite 7*

enero 28, 2010 por  
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mamavuduhomeHace un año atrás… Regresaba de la tienda con un par de six packs de cerveza y retirando las llaves de la suite 7 donde vivía la Eli, en la Floresta, tipo 6 de la tarde, apenas con el tiempo para alcanzar a la cita con los Vudús. “En 5 minutos llegamos pana”, me envía un mensaje el Álvaro (Ruiz, baterista de la banda). Ese mismo día había ojeado la revista Rolling Stones LA de febrero 2008, en la cual pusieron al tema Calle Total (del EP Clínica de Santos y Muñecas) en el puesto 77 de las 100 mejores canciones del año; y bueno, me dije: habrá que preguntarles sobre esto. Pero, no hubo tiempo. Ni las cervezas, ni las pilas de la grabadora fueron suficientes para cuatro horas divagantes.

Son 16 años ya desde que Mamá Vudú se paró por primera vez en un escenario, y pasaron desde lo más under hasta lo –como decirlo- un poco más fashion, para redefinir su estilo, que hasta hoy resulta indescriptible del todo; pero, para muchos: indiscutibles padres del indie local.

Iniciaban como banda tipo: batería, dos guitarras, bajo y voz; pero su clímax sonoro lo consiguieron sin bajo, algo extraño, raro, llamativo; que era al extremo evidente en sus tocadas en vivo, dejando a la gente incluso con la sensación de que “algo faltó en el show”. Tal vez siempre fue solo percepción.

Caminando en la línea que divide la constancia con la desidia, Mamá Vudú se alejó de las luces, se cansaron de andar buscando el sueño del músico nacional de salir de las fronteras. Y, parecía que todo estaba en su contra. Cuando salieron con su música inédita el personal noventero se había quedado pegado en los covers y les daba la espalda. Los puristas punks creían que era una banda alternativa, y los seguidores del grunge suspiraban con Seattle. Alguna vez fueron invitados a un festival en Argentina, pero pasó el trágico suceso del bar Cromagnon, y se cancelaron todos los conciertos. “Mandábamos un montón de bios y música a organizadores de festivales para tocar afuera, pero nos cansamos; después de todo no hay urgencia de eso, solo queremos hacer lo nuestro, y lo seguimos disfrutando”.

mamavudu1Sin embargo, su música habló por sí misma. Este año dejaron su legado en Lima, Santiago y Panamá. Rompieron con ese mal llamado “techo” que perseguía a las bandas independientes. Ahora se planifica un Cd tipo versiones de los temas de Vudú con grupos de Colombia, Venezuela, Perú, México, Costa Rica, Chile, EEUU, Inglaterra y varias bandas ecuatorianas que también se apuntan. De ahí comprendí que para divagar sobre el punk, los medios, el rock, las tocadas, sobre educación y cultura, se necesita subir cinco personajes en un ascensor para cuatro, además de cerveza, muchos cigarrillos y música de radio deprimente de fondo.

¿Ustedes eran panas de siempre? El Roger (Icaza, guitarra y voz) se adelanta. “Yo le conocí al Édgar (Castellanos, guitarra y voz) cuando fui a ver una tocada, en realidad era seguidor de Vudú. Ahí le conocí al Álvaro, pero él no se acuerda de eso”.

En tanto, yo me transporto a la primera vez que les vi; fue en el Iguana Bar. “Sí tocamos ahí  dice el Édgar- un tributo a Nirvana a un año de la muerte de Kurt Cobain, pero nuestro debut fue en el Dada Bar”. ¿Recuerdan la noticia de la muerte (de Cobain)? “No me acuerdo exactamente cómo fue la noticia de la muerte, pero recuerdo que yo estaba chupando con el Mauricio, ¿si te acuerdas del Mauricio?”, y yo: mmm no. Roger: ¿No te acuerdas? Claro que si te acuerdas, el Mauricio era un chiquito blanco de ojos claros que siempre andaba con nosotros… y Yo: ahhh, “El Papío”; y reímos todos. Resulta que Mauricio más conocido como “El Papío” era acólito, yunta, pana, manager, roddie, ñaño, bróder; aunque no tocaba ningún instrumento, era el cuarto Vudú, antes que se incorporara (Francisco) Charvet (bajista). Era un personaje de lo más bacán; tenía esa cara del típico amigo que nunca dice “No” a nada, menos a un trago, y… yo no sabía que se llamaba Mauricio –nueva risa copiosa- y ¿por qué Papío? Roger: bueno le comenzamos a decir papá, porque era así avejentado, medio antiguo en su pinta y siempre andaba con achaques, y bueno fue éste (señalando al Álvaro)  el que comenzó a decirle Papío y se quedó con eso.

mamavudu2“Nos formamos acá cuando yo (Édgar) vine a estudiar en la `U’ y con ex compañeros del colegio nos juntamos a hacer ruido, pero ellos estaban más metidos en sus notas de universidad y trabajos e iban dejando las prácticas, luego asomó el Franz Córdova (integrante de Misil), con el man me llevaba desde Ambato y nos veíamos a veces, él también buscaba con quien tocar y practicábamos y con un amigo de él, el Alex Manterol, quien fue el primer baterista de Mamá Vudú, esa formación duró un año”.

Hablamos de octubre del 92. Ensayaban desde sus inicios en la sala de un departamento en la Floresta donde arrendaba Édgar por sus estudios. Fue el Franz Córdoba (Misil) quien llegó con la noticia que un amigo de él se ponía un bar, resulta que era el Dada Bar, y que le había “encamado” para tocar en la inauguración. “El Franz tenía una banda en Ambato que tocaban covers, era un grupo muy turro que tocaba The Doors, Led Zepellin, y notas así, y el baterista de esa banda era el Alex Manterol, entonces nos pusimos a practicar; fue el Édgar el que dijo: pero toquemos cosas más elegantes, toquemos punk rock. Y empezamos a practicar Nirvana, Social Distorsion, Sonic Youth, Pixies, Soda Stereo… y ya dijimos (el nombre) Mamá Vudú pero ¡chuta! nos ahuevamos, como que nos gustó”, pero para esto dicen: “pasábamos siempre bastante tomados. Entonces entre estas y las otras ya comenzamos a ver otro nombre”. Y ese primer concierto tocaron bajo el nombre de Frente Ruso, y el grupo principal en esa tocada fue Cruks en Karnak, cuando el guitarrista era el Mateo Herrera (quien luego fue de El Retorno de Exxon Valdez). Y comentan, “cuando había como tocar con ellos”.

Luego les llevaron a tocar en un gallinero en las afueras de Ambato, no era un coliseo de gallos sino un galpón hecho mierda y tocaron, recuerda Édgar, “vestidos en bermudas”. Era un concierto con grupos de todo el país, había gente de todo lado y compartieron la paupérrima tarima con bandas íconos del under local: Chancro Duro, Notoken y otras… Era recontra underground. “Si no tenías tu ampli no tocabas nomás, se prestaban todos las cosas, los que se subían a tocar era por un propósito meramente artístico, era todo más relajado, todos subían a tocar borrachos, la gente se ponía a tomar como bestia pero no había nunca problemas”.

“Fue desde el 93 cuando empezamos a tocar bajo el nombre de Mamá Vudú, y ahí sí ya en todas partes. Recuerdo que compartíamos escena con Mortero, Fusión Mutágeno y la bola de más bandas que ya eran menos under”. ¿Les apesta el under?, “para nada, nos molesta la postura esa de quejarse por todo, que no hay apoyo o la falta de medios para difundir; esto es una lucha constante y es lo rico del rock en sí”. Y, Charvet complementa la idea: Lo que pasa es que adentro, en una banda lo que intentas hacer es que las cosas suenen diferente siempre, pero si estás con esa actitud inconforme o remordido, no fluye nada.

Roger: a nosotros, definitivamente nos gusta lo que estamos haciendo. Hemos visto la manera de no meternos a un trabajo fijo, complicado. Es decir, si trabajáramos en un Banco o en oficina, ni cagando pudiéramos hacer esto. Ahora ya planeamos el tema de ensayos y hacia dónde vamos y ponernos horarios.

Edgar: entonces el enfoque no ha cambiado en nosotros, ha variado pero en esencia finalmente lo que sabemos es que la música, para lo que te sirve es para no ser un borrego más. La música es inherente al ser humano. Mi enfoque ahora es casi como místico, yo sé que tengo que disciplinarme con la banda porque eso me ayuda a descargarme del estrés, y eso me sirve para ser mejor persona. Me hace un ser humano más sólido, y dejas de ser un huevón que no tienes idea de nada lo que pasa en la realidad, que estás metido en un cubículo y pasas oyendo una radio que no dice nada…

“Cuando sonamos en el programa del Edwin Poveda, él se impresionó que no había escuchado antes nuestra música, sabía del nombre pero hasta ahí. Hace años también tocamos en un programa de radio Planeta, conducido por el Hugo Ferro -se refieren al Chifa- y también fue bacán, igual en la 88.1, la bola de veces. Antes como que los medios eran más relajados, ahora ya se van haciendo más complicados en difusión”, apunta Álvaro.

mamavudu3¿Qué extrañan de la movida de antes? “La bola de cosas. Por ejemplo los conciertos”. Édgar -entre los más antiguos de la banda- recuerda la gran tocada de Los Ilegales de España. “Me fui con mi hermano, yo tenía unos 16 años y fue alucinante. De hecho esa banda ha influenciado a la mayoría que salieron desde esa época para acá, y ese primer concierto en particular fue como ver la luz para muchos”. A partir de esta memoria coincidimos todos en que fueron memorables las tocadas que había a finales de los ochenta e inicios de los noventa, en La Chorrera.

“El festival (QuitoFest) nació porque no teníamos dónde tocar; fue por necesidad. Igual sucedió con tocadas.com, como somos diseñadores (dos de los cuatro) queríamos tener una página donde promocionar los shows…”, añade Álvaro.

Charvet se conoció con el Álvaro en la Universidad, cuando estudiaban marketing. Pero bromean que el “Charvey” es más técnico para tocar, estuvo en bandas que se iban por la onda Soda y más rock progresivo, una de esas se llamaba Dínamo, y otra Vieja Influencia. “Él tocaba con gente más caché, y nosotros no somos muy dados a lo formal”, se ríe el Roger.

El Álvaro recuerda: “una vez me llamó para que le acolite con la batería en una de sus bandas, yo fui, toqué y nunca más me volvieron a llamar” (risas)

Por: Polo Damian Rodriguez / Fotos: myspace.com/mamavudu

*Texto originalmente publicado en Revista Indiependiente N 2. www.indiependiente.com

LOS SMOKINGS: De las cenizas provienen… son Los Smokings, y exhalan rock

enero 14, 2010 por  
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ROCK, así, con mayúsculas. Esa es su guía, a él se deben y salen bien librados al representarlo. La banda guayaquileña conformada a mediados del 2007, transpira en cada tema la idealización de un género que los marco de por vida: desde el punk de los 70’s hasta el rock de finales de los 80’s. Pertenecen al movimiento musical más persuasivo e interesante de la escena ecuatoriana en la actualidad. Desde Guayaquil, son Los Smokings y en este 2010, su primer álbum saldrá a la luz.

Provienen de las cenizas de varias agrupaciones que ya no existen más, pero las cuales son parte fundamental del imaginario cultural de Guayaquil. “Gorki (Máximo Gorki Alarcón – Guitarrista y vocalista) estuvo mucho tiempo trabajando con ‘Luciérnaga’, hasta que se separo de la banda, yo estuve con ‘Sobras y Cenizas’, y Marco (bajo) con ‘Dos que tres’. Creo que todas las bandas se separaron más o menos en el mismo tiempo en el cual decidimos juntarnos. Siempre habíamos estado haciendo música, Gorki y yo hicimos algunos proyectos independientes antes de Los Smokings. Marco también estuvo trabajando, pero siempre hace falta reunirte con alguien, tener una banda y ese incentivo nos trajo aquí” señala Daniel Merchán (guitarrista), sobre el proceso de formación de Los Smokings, de cómo ensamblaron todo desde el 2007, “Gorki como nos conocía, nos comenzó a buscar, a mostrarnos sus ideas, a querer desarrollarlas, empezamos a realizar varios jammings, a joder, componer y salieron cosas chéveres. El ya tenía un par de ideas y temas en mente, así que empezamos con las primeras producciones, de hecho de ahí salen Welcome to the club, Estrella de rock y Egoísta, los cuales fueron los primeros sencillos. Luego de eso, nos empezó a ir bien los primeros meses y nos animamos a hacer el video de Welcome to the Club”

lossmokings1Al ubicar el origen de Los Smokings dentro del mapa, resulta necesario señalar que nacen del sitio donde existe la  mayor exposición y florecimiento de las propuestas musicales más arriesgadas e innovadoras del país, hoy en día. Resultado de un proceso de varios años, de un trabajo silencioso, pero constante. Al hablar sobre este despertar de la música independiente en Guayaquil, Daniel señala “La escena a crecido hartísimo, quizás no por el hecho de que hay muchísima más gente, a lo mejor sí, pero ahora se ven muchas más bandas creciendo. A lo mejor se da porque no existen medios de comunicación como radios o prensa que los difundan, pero si existen muchísimos más espacios en donde tú te puedas expresar. Hace cinco años los bares no te decían, «oye ven a tocar» o «solo quiero bandas inéditas». Los dueños de los bares ahora dan una mayor oportunidad a las bandas independientes, como ejemplos esta el Diva Nicotina, el Soho Pub, Ojos de Perro Azul, en realidad hay algunos lugares que se abre”. Marco Benetazzo concluye “Hay varios promotores que se mueven organizando eventos en la ciudad, la escena va creciendo sobre todo porque el público poco a poco va buscando cosas nuevas”.

Sobre la propuesta sonora de Los Smokings, Marco la define “Somos el resultado de lo que está pasando a nivel mundial: se está reinventando el rock, está volviendo a sus raíces y se están formando nuevos patrones, fusionando lo que cada uno tiene, lo que cada uno saca, pero siempre hablando de la vieja escuela, reviviendo lo que se llama el rock.”.

lossmokings2La banda actualmente se prepara para editar su primera producción, de este material ya se ha podido escuchar tres canciones, las cuales les permitieron abrirse camino y mantener a todo un público a la expectativa de lo que sucederá. “Los temas lo grabamos en nuestro estudio, Paradox, nos hemos demorado dos años en grabar este disco, pero creemos que estará pronto terminado”. “Esperamos que sea a mediados del 2010 o antes, la verdad estamos trabajando mucho en el disco, pero cada vez que creemos que esta listo, lo volvemos a escuchar y queremos hacer cosas nuevas. Actualmente estamos recibiendo propuestas de todos lados, entonces también trabajamos en eso; nos damos nuestro tiempo, queremos sentirnos cómodos con él, queremos que salga bien”.

Por: Darío Granja / Fotos: Cortesía Los Smokings

CUARTETO DE NOS: Un disco “Bipolar” que suena a dejavú

octubre 29, 2009 por  
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Uruguay está lleno de Rock bizarro… Desde el “Gris” que pregona Loop Lascano hasta terminar “En el Limbo” con La Vela Puerca.

La “república oriental” es un terreno propicio para el desarrollo del Rock como género aún contestatario e irreverente tomando en cuenta el clima de la región. Allá los bares calificados como “music halls” promueven generosas programaciones inherentes a la escena nacional proyectándolas así a un mercado más ambicioso y redituable como el argentino.

Así han forjado auténticas bandas de culto cuyas hinchadas, cual equipo de fútbol, les profesan una profunda devoción que los inspira a continuar en un negocio que, a pesar de la evolución, parece ser aún una mala idea. Destacadísimas y excéntricas agrupaciones han florecido a partir de este “futbolero” apoyo musical, una de ellas el mítico Cuarteto de Nos, de los hermanos Musso (Roberto y Ricardo), Alvin Pintos y Santiago Tavella.

cuarteto1Aparecieron en 1984, han editado 12 discos con los cuales han partido en sendas giras por Argentina, Colombia, México y Europa. La “joya” de su corona son las líricas de su álbum “Raro” (2006) con el cual terminaron de proponer su abierta denuncia de un rock integral y “free lance” después de 22 años llenos de mutación. “Yendo a la Casa de Damián” rompió listas de éxitos en toda la ribera del Río de la Plata cubriendo la necesidad de toda banda por tener un himno que los preceda. De allí en más todo sería cuestión de tiempo para que lograsen competir de “igual a igual” con sus vecinos argentinos, que por su parte experimentaban con un Rock mucho más surrealista y light.

El humor negro los convierte en los “Les Luthiers” de la música uruguaya realizando juicios inteligentes e hilarantes de la cotidianidad que sociedades casi homogéneas como en Latinoamérica encuentran en el arte el oportuno desahogo. Cada que les place rozan el folk resaltando así ciertas tonaditas de tango que sin duda completan el encanto del cuarteto menos “cumbiambero” pero más camaleónico.

La cursilería y la elegancia son el combustible para sus parodias, siempre certeras y “teledirigidas” contra cualquiera que las promulgue sin mayores tapujos ni intermediarios. Su coloquial cosmovisión los vuelven un acertijo difícil de resolver, es inevitable caer en su trampa, pues los títulos de sus cortes no suelen dar mayores pistas de lo que la canción ha de involucrar.

“Al borde de la separación”, era el titular que sugería la prensa uruguaya en relación a la posible disolución de la agrupación tras su éxito comercial con “Raro”, acusando disputas creativas entre los integrantes, pero a comienzos de este año los rumores se vinieron abajo con la “filtración” en los principales portales de descarga de música de varios cortes de lo que sería un nuevo trabajo.

cuarteto3Pero el 17 de Septiembre en las tiendas recaló con autoridad su decimosegundo disco “Bipolar”, que cuenta con 12 tracks que develan una magistral habilidad para que el humor y egocentrismo de los músicos se combinen en un álbum lleno de potenciales sencillos.

“Bipolar” es una obra ideal para un momento de enfado, es imposible no sonreír al menos tras terminar de escucharlo. “Me Amo”, una reedición de su disco “Cortamambo” es la carta de presentación de un trabajo muy bien realizado por una de las más veteranas bandas de Latinoamérica a la cual el tiempo parece no haberle pesado en lo absoluto.

Un experiencia musical totalmente distinta, 41 minutos de un Rock bizarro que no pierde su esencia contracultural ni la diversidad de recursos líricos, un buen  aporte para acompañar a las frías tardes quiteñas de inicio de invierno, esperemos poder verlos en escena por acá en un futuro no muy lejano.

Por: Sebastián Cobos Rivadeneira / Fotos: cortesía Cuarteto de Nos

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