Detalles del nuevo álbum de Kanye West

octubre 5, 2010 por  
Internacionales

kanyewest01Kanye West, anunció este martes 5 de octubre, vía su cuenta oficial de Twitter el titulo de su nuevo trabajo, al igual que la fecha de su lanzamiento. Este quito álbum de estudio del rapero y productor de Chicago llevará por nombre “My Beautiful Dark Twisted Fantasy”, y verá la luz el 22 de noviembre de este año.

Kanye también informó que algunas de las canciones que regaló en sus “G.O.O.D. Fridays” formarán parte del disco, siendo ‘Runaway’ el primer sencillo oficial. También contendrá temas como ‘All The Lights’ –canción que se filtro por internet la semana pasada-, ‘Dark Fantasy”, entre otros.

Muse posee el mejor riff de guitarra del Siglo 21

octubre 4, 2010 por  
Internacionales

musenoteLa revista Total Guitar recientemente realizo una encuesta con la finalidad de conocer cuáles son los mejores riffs de guitarra del Siglo 21. Los resultados ubicaron a la canción “Plug In Baby” de Muse como el Mejor Riff de Guitarra del Siglo 21.  También el riff de “Knights Of Cydonia” se colocó en el quinto lugar de la encuesta. Otros mencionados en la lista fueron Biffy Clyro, Kasabian, Green Day, Metallica, Red Hot Chili Pepper y Elbow.

Stephen Lawson, editor de la publicación, explicó el resultado de la votación: “Creo que Muse ganó porque Matt Bellamy es un héroe de la guitarra del Siglo 21. Es verdaderamente innovador, un tipo muy creativo que crea partes de guitarra únicas. Estoy seguro también de que ayuda que los riffs son pegajosos”.

LOS NIN: Mushuk runa rap

septiembre 30, 2010 por  
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losnindestacadoCuando sus hijos eran niños y ya sabían desenvolverse con algunos instrumentos tradicionales de la música andina, los llevaba a las asambleas comunales que los mayores organizaban para discutir sobre la vida en colectivo. Terminadas las reuniones, los señores, ataviados con sus ponchos de lana azul, hacían un círculo sobre un tablado desgastado y dejaban en el centro a los muchachos para que demostraran su prematuro talento. Su padre no les enseñó a tocar, no tenía él ninguna formación musical ni provenía de una familia dedicada a las artes, pero incentivó a sus hijos y los enrumbó, convencido de la necesidad de conservar la cultura musical de su pueblo, por un camino que habría de convertirse en una empresa de familia grande. Manuel Cachimuel no solamente es su padre, es también un verdadero patriarca. Ocurrió así en la comunidad de Monserrate, en Otavalo, hace aproximadamente 30 años.

Roberto, el tercero de los 11 hijos de la familia Cachimuel Amaguaña, fue a Boston a terminar el colegio cuando tenía 16 años, pero no tenía claro lo que le pasaría luego de la graduación. Sólo había algo: en el feroz invierno la música le calentaba la sangre. Cuando él y sus hermanos bordeaban los 15 años formó en Otavalo el grupo Yahuar Wauki: en español, precisamente, hermanos de sangre. Roberto ingresó al Berkelee College of Music, una de las escuelas de música contemporánea más prestigiosas del mundo, y entonces entendió que su futuro sería retomar lo que había empezado. Hizo lo necesario para que Rimay y Manuel, sus hermanos mayores, se le unieran en Boston y pudieran levantar el grupo con otra perspectiva, la de la eternidad. Mientras tanto, en Ecuador el resto de hermanos, incluidas las dos mujeres, también estudiaba música y danza y representaba la versión local de la banda, que se volvía una sola, más grande y poderosa, cada vez que las oportunidades los volvían a reunir en la casa de mamá.

En el repertorio de Yahuar Wauki había una canción que se llamaba Yarina, y como reconocieron que el primer nombre resultaba difícil de pronunciar para quien no hablara quichua, rebautizaron al grupo con el de aquella composición. Yarina: el recuerdo. Desde sus inicios hoy contamos 25 años.

Empezó Yarina el periplo del músico nómada que lleva el compromiso de compartir su tradición. Plazas, parques, ferias multiculturales, congresos y los primeros festivales escucharon lo que los músicos conciben como música andina contemporánea: esos sanjuanitos otavaleños y las músicas del Inti Raymi, eso y bastante más, interpretado con la maestría de quienes tienen el fuelle para reconvertir la tradición sin descarrilarla de sus fuentes.

Tal como se sigue haciendo hoy en el Parque El Ejido, en El Retiro de Madrid o al pie de la Estatua de la Libertad, en Nueva York, en sus inicios los hermanos Cachimuel se instalaban con sus elementales equipos de amplificación donde hubiera flujos de gente, pero no se embadurnaban para llamar más la atención, como algunos ahora, con trajes de indios nativos americanos, penachos de plumas tornasol y chaquetas de cuero velloso. Lo suyo apuntaba a sorprender con la propia música. Grabaron discos y se presentaron ante públicos masivos y en auditorios emblemáticos de los circuitos populares y académicos, hasta que en 2005, por su disco Ñawi recibieron un premio Nammy, el equivalente a un Grammy para la música nativa. Lo lograron. Ganaron en la categoría Mejor Álbum del Año, y además fueron también nominados para Mejor Grupo del Año y Mejor Canción por su tema O ja ja, distinciones que se sumaban a la que en 2001 los puso a competir por la Mejor Grabación. Reconocimientos, todos, que en Ecuador pasaron desapercibidos y que habrán de archivarse, si no es que se pierden en la desmemoria de la producción artística no legitimada, como anécdotas de consulta y estadística.

En ese camino, tal como Europa y Estados Unidos se fueron enterando de lo que produce Yarina, los músicos otavaleños acumularon en su acervo gustos por lo más variado de los sonidos mundiales. Así es que, ya empezada la primera década de este siglo, en uno de sus siempre esperados retornos a casa, los mayores de los Cachimuel llegaron trayendo consigo, además de varios otros acordes globales, buenos beats de hip hop.

El beatbox de las máquinas de hilar

losnin1Sumay Cachimuel es el penúltimo de la familia, hoy tiene 20 años y cuando apenas terminaba la primaria se enganchó con Tupac Shakur, Snoop Dogg y Biggie Smalls, referentes obligados del hip hop estadounidense desde la década de los noventa. Le gustaba el ritmo, los bombos sincopados y esa forma de cantar que más parecía un hablado con cadencia. Era un niño que cabeceaba y trataba de imitar, llevándose el puño a la boca como si agarrara un micrófono de aire, una bien hilvanada declamatoria en inglés que poco entendía; pero no conocía de los alcances artísticos y culturales que tenía este movimiento surgido en los enclaves afroamericanos del Nueva York de finales de los sesenta.

Sumay iba con la fluidez del sonido, asegurando en la memoria las líricas que escuchaba y en su comprensión musical las métricas de las frases para que guardaran simetría de ritmo. Todavía no se sentaba a escribir letras propias y tampoco a componer bases musicales. Cuando más, se atrevía a improvisar sobre lo que iba viendo a su paso, lo que juntaba por asociación de ideas y por conveniencia de rimas. Quizás empezó por lo más difícil, por lo no asentado en el papel sino brotado a la garganta espontáneamente por esa habilidad para ponerle flow a lo que se expresa mientras se pone al frente la mirada tiesa. Como que nada. Dímelo cantando. Suéltamelo rapeando. Escúpelo, bro.

Sumay iba por la calle haciendo de pista sonora sus pisadas en el pavimento y sobre ellas improvisando cualquier cosa. Y si no estaba en la calle usaba como beatbox (esa capacidad para imitar con la boca sonidos electrónicos o cajas de ritmos) el chiiiik/chak chiiiik/chak de las máquinas de tejer de casa de sus padres para soltar alguna otra rima, cualquier otra cosa. Así se entrenaba a diario, como cualquier atleta serio, hasta que un día, hace cuatro años, en el estudio de producción que en Otavalo montaron sus hermanos, estando con algunos de ellos, entre la prueba y el error, de broma en broma como a veces explotan las ideas, nació la que hoy se perfila como la banda más innovadora del hip hop ecuatoriano: Los NIN. Shinallami kanchik, yeah!

Hermanos brothers

losnin3Como en toda lengua, en el quichua de la Sierra también existe la jerga de uso coloquial, el slang que hoy es tan utilizado en el rap como en la cotidianidad más elemental. NIN proviene del vocablo nina, que entre sus acepciones en español tiene “fuego” y “decir” como sinónimo de “nunca callar”. Los NIN toman ese vocablo y lo acomodan en su jerga para decir que están aquí para hablar, para no callar, quizás para soltar fuego.

Al hablar de esta banda no es preciso referirse en términos de originalidad ni autenticidad. Los NIN responden a la hibridación cultural del contexto en el que se ubican. Rapean en quichua porque esa es su lengua matriz y porque varias de sus relaciones interpersonales se desarrollan con ese código, y cantan también en español porque, además de que es la lengua materna de varios de sus miembros, su vida más allá del círculo familiar fluye en hispano. Usan instrumentos de cuerdas y de viento de la tradición andina porque con ellos empezó su formación musical, y enchufan varios otros eléctricos y manejan módulos de instrumentos virtuales porque no hay hip hop que se respete sin la protagónica presencia de ellos. Es cierto que tal convergencia resulta en un atractivo de mestizaje y en un producto multi –culti que pareciera formulado para acaparar las perchas etiquetadas bajo el mercantil titular de “Músicas del mundo”, pero en Los NIN no hay nada prefabricado en ese sentido, lo que vienen siendo, y que se mantiene aún en consolidación, es fruto de sus capacidades musicales para lograr un híbrido poderoso entre lo festivo de su tradición y las resonancias urbanas de la aldea global. Experimentos de este tipo hay varios, de distinta factura y con variadas perspectivas. En lo instrumental y hondamente musical, partiendo del tango y llegando al tango electrónico existen los muy conocidos Bajofondo Tango Club, Gotan Project o Tanguetto; y en el mismo rubro del rap en lenguas ancestrales y con instrumentaciones tradicionales entre el fértil mix de sonidos, desde Bolivia asoman Wayna Rap y Ukamau Y Ké para soltar estrofas en quechua y aymara, respectivamente. Y en México está Acaxao, banda que se define como de “rap en náhuatl, mazateco y kaxtilantlajtoli”. Sus apuestas no se reconocen a sí mismas como originales o auténticas en el sentido de únicas o fieles a algún fundamento que se quiere esencialista, más bien, ponderan la fusión, el encuentro, la reconversión y los cruces propios de una contemporaneidad atravesada por la pluralidad de sentidos, lenguajes y estéticas que cada vez con mayor vertiginosidad potencian las tecnologías de la masificación. No obstante, frente a ello los purismos más anquilosados rondan queriendo desprestigiar a los supuestos fantasmas alienantes que serían lo causantes de la destrucción de la cultura antigua y los valores tradicionales que, según sus miradas reductoras, deberían permanecer inmóviles, inalterables, reprimidos. Ante eso la música responde con más experimentación y Los NIN repiten Shinallami kanchik, ¡sí!

Somos los que estamos


losnin2La hermandad se estira y se contrae. Los más jóvenes permanecen en Otavalo metiéndole cabeza e ilusión a los proyectos nuevos y cuando más hace falta las circunstancias hacen que alguno de los mayores Yarina venga desde Boston para asentarles concepto, técnica y ejecución a las ideas. La familia Cachimuel funciona como un dream team en el que pocos son indispensables, pero muchos, cualquiera, puede ser una estrella. Desde aquella tarde de hace cuatro años cuando Sumay con su hermano Túpac, su cuñado Samuel y alguno de sus primos grabaron en casete su primer tema Ritmo diferente, la alineación de la que hoy es Los NIN había sido mutable y acomodaticia. Pero hace un año, por la urgencia de tener que presentarse en vivo, y ya con más temas montados, Ati, otro de los hermanos, recurrió a dos viejos amigos del Colegio de Música de Cotacachi Luis Ulpiano de La Torre para armar el show. Diego Guzmán y Daniel Proaño, que junto a Ati hoy estudian música en el Instituto de Música Contemporánea de la Universidad San Francisco de Quito, se subieron aquella vez al escenario para hacer el aguante y hoy son pistones claves de la máquina. El grupo está alineado con ellos dos y cinco hermanos Cachimuel: Sumay, Túpac, Ati, Rumi y Curi, además de Gandi Rubio, un saxofonista invitado que aparece cuando hace falta. Diego va en el bajo y en las programaciones electrónicas y Daniel junto a Sumay llevan el micrófono en la mano, soltando fuego. El resto alterna zampoña, quena, rondador, charango, guitarras y batería, aunque cuando el repertorio llama, los instrumentos circulan entre ellos con tal solvencia que provoca envidia. Y así como los instrumentos alternan, entre los mismos hermanos se cubren las espaldas posiciones cuando es de hacerlo. Sus capacidades de multiinstrumentistas les permite juntarse a la banda cuando se encuentran presentes. Cuando, aunque sea de paso, regresan a casa. Los titulares son figuras y la banca es de lujo. Como dice Rumi refiriéndose a sus hermanos, “aquí el que va llegando va tocando”. Claro, su padre está orgulloso.

Entre Marx y una máscara de diablo uma

La primera línea de la banda salta a la tarima enfundada en una máscara de Diablo Uma, un pasamontañas negro de lana y una bandana que sólo deja ver los ojos. Cubriendo el pecho llevan camisetas con los estampes del Subcomandante Marcos y del Che Guevara. Lo demás es, como la música, otra cita a la omnipresente hibridación de una (post)modernidad promiscua en lo cultural y en lo consumista: los jeans caen holgados y termina la portada con un par Nike o Adidas. Normal.

Mucho se podría recriminar sobre la utilización de ciertos símbolos que han caído en la sobreexplotación de sus significados de insurgencia y rebeldía; incluso, dependiendo de las honduras, podría comentarse sobre la vigencia de los emblemas como recursos discursivos en momentos en que el foco de la industria de los espectáculos pasa más por los estímulos a los sentidos que a los sentimientos y la conciencia, pero aun estando concientes de aquello Los NIN los asumen porque los consideran pertinentes para ponerle imagen y fulgor escénico a su postura.

En el campo de lo cultural el propósito apunta más a conservar y revitalizar ciertas manifestaciones que a recuperar las que se han perdido. “Es imposible recuperar lo que se ha perdido durante años, por eso, lo que nos interesa es, más bien, conservar, fortalecer y revitalizar ciertas costumbres y mantener el idioma, que por distintas razones algunas generaciones ya ni lo utilizan”, señala Rumi.

En el plano político la apuesta es por desarrollar un discurso que recuerde, que apele a la memoria y que despierte reflexión sobre la perenne y conflictiva tensión existente entre los dominantes y los dominados del mundo. La lucha no es nueva, es necesaria, “porque así como el imperio quiere homogeneizar la comprensión de lo cultural, homogeneiza también el sentido de clase, y lo que queremos es recordar que es mentira que todos somos iguales cuando existen diferencias entre los dueños de los medios de producción y los trabajadores”, explica Daniel, uno de los maestros de ceremonia, dejándose dar una palmadita en la espalda por Marx: la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases.

losnin4Mucho del hip hop mundial vive subsumido en el pavoneo de lo más pomposo del universo material. Las temáticas alardean un machismo capitalizado en la acumulación de bienes de lujo y de mujeres abordadas como propiedad objetual, y así como éstas hay las que retratan al rapero en la cotidianidad de su vida gangsteril o las que lo reivindican como un individuo de éxito que pudo librarse de los vicios del gueto. Existe el rap cristiano y muchas mujeres raperas se adscriben cada vez más a uno de militancia feminista que las reivindica del abuso. Así, el hip hop, más allá de su dimensión musical, maneja una categorización basada en los asuntos que aborda, y si por esas vamos, el proyecto de Los NIN se inscribe en el de una militancia que busca reivindicar una posición de clase, conservar y proyectar costumbres y más señales culturales con raigambre en lo étnico, y desarrollar un discurso político de resistencia, insurgencia y combate a las imposiciones de los poderes que se quieren totalitarios.

De nuevo, en la consistencia de su concepto y en la manera de manejarlo en forma y fondo podrían encontrarse algunas grietas. “Puede que existan incluso algunas contradicciones”, dice Daniel, “pero todo esto es parte de un proceso de aprendizaje y de formación que lo seguimos sosteniendo”, remata sabiendo que hoy pocos quieren comprometerse con la política y menos encararla desde un escenario.

Junto a la evolución de su posición política, el proyecto también avanza afinando detalles en su armazón musical. Los seis temas que conforman su primer EP dan cuenta de un boceto inicial que busca consolidar un sonido y un rostro para su sustanciosa mixtura. Los elementos y las capacidades están a disposición. Un primer desenlace que se me antoja para el curso de esta historia es con la participación de un mega productor musical de esos de historial conocido, que ponga las cosas en su sitio preciso y que le explote a esta banda el potencial que tiene acumulado. A Campodónico o Supervielle quizás les guste conocer Otavalo.

Rewind. Volvamos. Mushuk runa, shinallami kanchik: “Gente nueva, esto es lo que somos”.

Por: Santiago Rosero / Fotos: Santiago Rosero

ALIKA: “Yo no soy una artista, soy una sista”

septiembre 27, 2010 por  
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alikaheader22En otra época, incendiaba todo, puteaba, se armaba de una coraza punk hardcore y escupía versos en base de un hip hop mestizo y guerrillero. Luego el camino cambio.  Alicia Dal Monte, de Actitud María Marta, aquel grupo que Fito Páez lo definiría en 1995 como “dos nenitas glamurosas con cojones”, se convirtió en Alika. El proceso: “La verdad fue bastante difícil, de mucho trabajo. Con Actitud María Marta, estábamos en una compañía discográfica multinacional, que te facilitaban todo: vos querías hacer un disco, y tenías tu estudio; querías hacer un video y venía alguien que te filmaba; querías tocar en un lugar y te ayudaban a conseguirlo. Fue una decisión mía abandonar todo eso para ser coherente con el mensaje. Al principio fue bastante duro. El primer disco lo hice en Chile, porque en Argentina el hip hop  llegó después. Chile por el año 2000, era un país en donde había mucho hip hop, mucho reggae, y había muchos MC’s que a mí me gustaba lo que hacían y decían. Empecé a ensayar, ir a un estudio, a producir mis propias pistas, y grabe  todo en un porta estudio chiquitito, que nos presto Quique Neira (Gondwana). Con eso edite un disco, y a pesar de que no era: ¡guau, el super disco!, me pareció que la lírica y todo el concepto era muy interesante, así que lo edite, todo autogestión, fui a la fábrica, hable con quien tenía que hablar, lleve todo y lo fabrique. Así empecé, el disco se llamo “No dejes que te paren”.

alika02Lo musical solo fue una parte de lo que sería su nueva etapa como solista. Para reflejar su mensaje, fuerte en convicciones de unidad, respeto, amor y militante con la problemática social de Latinoamérica, tenía que ahondar más en lo espiritual, adoptar una nueva actitud de vida.  La búsqueda tuvo su resultado en el movimiento rastafari.  “Empecé a fines del 96, como a tratar de estudiar y aprender de que se trataba todo, siempre me gustó el mensaje que escuchaba de las canciones, era lo mío”.

Sin contar con una gran producción, derrochar grandes recursos en promoción o tener la necesidad de infiltrarse en los grandes medios relacionados con el show business, su mensaje llego lejos, desde la completa independencia logro que su página myspace tenga el record de ser la más visitada en Argentina.” Eso me encantó, porque refleja lo que la gente en realidad quiere escuchar, más allá de lo que te impongan los medios de comunicación. A veces es súper injusto eso porque la compañía discográfica paga y pone presión para que suenen solo su música. El  myspace en este caso muestra otra cosa, muestra que la gente nos eligió para escucharnos”. “La gente escucha la música y las letras que nosotros hacemos, ya que hablan de la realidad, ósea no hacemos canciones de ilusión. Creo que  la gente se ve identificada y quiere escuchar eso. Ahí está el motivo”

alika1Su último trabajo discográfico, lo realizó en conjunto con uno de los referentes indiscutibles del Dub mundial: Mad Professor. Esta unión bautizada como Alika Meets Mad Professor se registro en el 2006, pero vio la luz en el 2009. “A Mad Professor lo conocí en el año 2003, en un festival en México, donde él fue a tocar con Lee Perry. En ese festival me invito a subir al escenario, a  cantar. Le gusto lo que hice y quedamos con la idea de reunimos y grabar un disco alguna vez. Después yo intente ir a Londres pero no me dejaron entrar, me echaron, era como muy sudamericana para entrar en Londres, así que me mandaron de vuelta para casa. Recién en el año 2006, el fue a Argentina con su hijo, Joe Ariwa, y nos juntamos dos días en estudios diferentes y grabamos.  El te graba de una manera muy fresca, cantas la canción una vez, como te salió, la grabo, quedo, es así bien crudo”. Este trabajo Alika lo publico únicamente vía ITunes, alineándose así, a la nueva tendencia de distribución de música, en la cual el formato físico ya no es prioridad, “Nos pareció interesante hacerlo de otra manera, porque el disco también es un formato que se está muriendo. En realidad la mayoría de gente que escucha Alika, no tiene un disco de Alika y Nueva Alianza. Se lo han ido pasando entre amigos, así como: «mira, escucha esto». A mí me encanta eso, que se lo pirateen que lo copien, que lo difundan”

“Le cambiamos de concepto al concierto” comenta al finalizar la entrevista, minutos antes de presentarse en vivo,  “Nosotros en el sound system tenemos mucha comunicación, no es que van a ir a ver a un artista, yo no soy una artista, yo soy una sista, así que vamos a ir a compartir, y la gente va a escuchar el mensaje, que de seguro es con lo que se sienten identificados, vamos a cantar un poco, y a subir la vibra, eso simplemente”

Por: Darío Granja / Fotos: Cortersía Alika

Carajo presenta nuevo álbum: El mar de las almas

septiembre 25, 2010 por  
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carajonuevoCarajo, el power trio argentino conformado por Marcelo “Corvata” Corvalan en bajo y voz, Andrés “Andy” Vilanova en batería y Hernán “Tery” Langer en guitarra y coros, presentaron este 23 de septiembre su cuarto álbum de estudio llamado “El Mar de las Almas”. Este disco fue grabado y mezclado en Estudios Joder (estrenado para la ocasión) entre los meses de Marzo y Julio del 2010. Los arreglos de cuerdas fueron realizados carajodiscopor Alejandro Terán. La producción artística estuvo a cargo de Ale Vázquez junto a Carajo y fue masterizado por Tom Baker en Presicion Mastering L.A., USA.

El primer corte de difusión de El mar de las almas es ‘Ácido’, escúchalo a continuación…

Track list:
1. Intro
2. Acido
3. Luna herida
4. Una nueva batalla
5. Fantasmas
6. Libres
7. Pruebas
8. Limbo
9. Frágil
10. Virus anti-amor
11. Humildad
12. El mar de las almas

Café Tacvba estrena documental

septiembre 25, 2010 por  
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cafetacvba1La gran banda de Ciudad Satélite – México, Café Tacvba, estrenara el próximo 12 de noviembre su documental “Café Tacvba: Seguir Siendo”.

Este film llegará a las salas de cine a través de la distribuidora Canana (creada por Diego Luna y Gael Garcia).  La cinta fue dirigida por Ernesto Contreras y José Manuel Cravioto y muestra escenas de los 700 días que ambos pasaron con la banda , retratando sus presentaciones en vivo desde Estados Unidos, Japón y Sudamérica, así como todo lo que pasa detrás de camerinos.

Este documental que inicialmente buscaba relatar la gira del cuarteto en Japón, terminó siendo un trabajo que recorre la vida de los músicos y la trayectoria de la banda que se ha convertido en una de las más importantes de México, en el marco de su 21 aniversario

FIESTA DEL FUNK NACIENTE: El groove a reventar

septiembre 22, 2010 por  
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fiestadelfunknaciente2Solo están tres. Sentada en el asiento del teclado, la periodista reclama ansiosa la ausencia de los demás miembros del clan. Por qué no llegan, dónde están los colores, las gafas, los pantalones acampanados. El camarógrafo, hasta tanto prefiere hacer unas tomas de la ciudad desde la terraza del cuarto de ensayo. Estamos en plena Shyris. De pronto, entre la gigantografía púrpura del evento y la bataca, se escucha un color: el amplificador libera la melodía del primer tema en el ensayo. La música pintó en segundos el penthouse y así empezó. Más de seis músicos ya estaban ahí en sus lugares, preparándose para la fiesta más groovie del año.

La Fiesta del Funk Naciente no es una casualidad musical. Tiene su historia y su background trasciende las fronteras. Mucho mejor si te la cuentan argentinos y ecuatorianos a la vez, porque nació en Baires, pero desde siempre músicos quiteños formaron parte de la escena. Dj Hermano del Espacio y Dj Lenni dieron a luz este proyecto por ahí en 2006 y desde entonces, en conjunto con un grupo de músicos de ambos países se han encargado de convertirla en una fiesta permanente.

En Quito, este viernes va la tercera FFN y no para. Cada año, más de diez artistas se montan sobre el escenario y hacen bailar a cientos de personas toda la noche. Recuerdo la primera vez en 2008 cuando me hablaron de la fiesta del funk. Para ese entonces, el público alternativo buscaba nuevos ritmos. El rock latino había saturado algunos de los clásicos espacios alternativos para fiestear. Así, entre ritmos y ritmos, bandas de hip-hop y funk como la Guerrilla Clika y músicos entre ellos Nicolás Dávila, Juan Guerrero, Daniel Rosero y Pablo Guerrero se ocuparon del “renacimiento del funk” en Quito. La fiesta pedía bullir.

funkfamily2Gotta have that funk

Ya a fines de los noventa, con el desvanecimiento de la banda de rap funkera Illya Kuryaki & The Valderramas, la escena funk en Argentina se apagaba. Muchas bandas mainstream de funk dejaron de sonar. Por ahí, los ecuatorianos migrantes en Baires empezaron a armar algunos jams como espacios de creación. Te subías, improvisabas, sentías el groove. En una de esas, White Mono (Arg) se unió a la onda. Nicolás Dávila – integrante de la banda ecuatoriana Gran Clan- y Daniel Rosero –Dgroove-, junto con otros músicos vivieron ese cambio mientras estudiaban en Buenos Aires. Ellos eran La Funk Familia.

Todo fluyó. –A los argentinos les gustó la idea de groovear con ecuatorianos y por ahí fue – cuenta Galaxy. Con varios ‘socios’, los ecuatorianos repartieron el nombre de la Funk Familia en Buenos Aires y varias bandas y músicos se unieron a la –gran– Funk Familia. –Aprovechamos ese caldo de cultivo que era la gente sedienta de esta música y hicimos dos eventos: Los Afro Mama Jams y la Fiesta del Funk Naciente– cuenta Nicolás. De ahí el nombre. La Fiesta del Funk Naciente surgió como describe el Dj White Mono: de una cosa que estaba olvidada, dos Djs se encargaron de darle vida de nuevo.

‘Si grooveas, groovea nefasto’

Regresando al cuarto de ensayo, la cosa se pone buena. Como dicen los chicos, la cosa es cuestión de groove. Es imposible estar ahí y no mover el cuerpo; el cuerpo se mueve solo. Y lo entendí. Tal cual las palabras del Nico. El groove tiene que ver mucho con el instante, con el tiempo. Como surfear en el instante presente que es un punto que se mueve. Si estás pensando más allá, en qué va a pasar mañana, estás jodido.

funkfamily1La Fiesta del Funk Naciente se viene para darle a la gente algo nuevo, que ya existía, pero que muchos lo tienen guardado en la caja de acetatos viejos. Más que fiesta es todo un show. Un show en el que se monta un set de los mejores Djs de funk de Quito y Baires y más de doce personas están subidas en el escenario tocando y bailando éxitos funkeros a toda fuerza. –Mucho color, muchas luces…full disfraz– cuenta Nicolás. Pelucas, gafas, gente con boinas o pantalones acampanados y afros.

En general, se vive mucho arte en la FFN. Cada vez que se abre la fiesta te encuentras con personajes excéntricos bailando y diseñadores exponiendo su ropa. Antes entre seiscientas personas; ahora entre más de mil en un lugar mucho más grande, en La Bombonerita.

Y es que en 2010 la ambición encendió los parlantes, pues quieren poner a bailar más generaciones bajo la bola disco. Ahora entramos más. El blanco es llegar también a quienes escucharon funk, veinte, treinta años atrás y tienen esa sed por volver a escuchar a James Brown, The Kool & The Gang, Prince y Earth Wind and Fire. El blanco son también las nuevas generaciones, esas que quizá vieron a sus padres bailar y les siguen la onda.

En Buenos Aires llenamos el espacio con mil quinientas personas cada quince días. Aquí queremos reventar con una sola fiesta en este año, dice White Mono. Es así. ¡A Reventar! Los muros de la ciudad están cubiertos de morado. La Fiesta se viene pronto. Con esa espectativa el ensayo termina. Se ha venido la tarde y los argentinos quieren conocer la ciudad. La periodista está contenta. Les ha sacado fotos y el camarógrafo los filma saltando del balcón con la ciudad por detrás. Lindo paisaje: La gran Funk Familia y el Pichincha, la Carolina y un bajo que hay que guardarlo antes de salir del salón. Ya han bajado las armas. Unas cuantas foto más, un poco de conversa, y la voz de Juan que recita las reglas del grooveo:

1. Groovear

2. Siempre groovear

3. Nunca groovear ingroovear

3. Si grooveas, groovea nefasto…

Ahora bien, play that funk!

Por: Gabriela Robles

Radiohead terminó las grabaciones de su nuevo disco

septiembre 21, 2010 por  
Internacionales

radioheadnoteA través de un mensaje publicado en la página de la organización Index on Censorship, el bajista de Radiohead, Colin Greenwood, dio a conocer el estado actual del nuevo disco de la banda.

En este texto Greenwood confirma que Radiohead ya tiene listo varias canciones nuevas, y que la banda está evaluando como se pondrán estos temas a disposición del público.
Hasta el momento el nuevo álbum no tiene nombre, fecha ni forma de lanzamiento.

“Acabamos de terminar otro grupo nuevo de canciones. Hemos comenzado a preguntarnos acerca de cómo distribuirlos en un panorama digital que ha cambiado de nuevo. Parece que es cada vez más difícil tener música propia de la manera tradicional, en un objeto físico como un CD, y además, la música parece el primo pobre de software, transmitida o encerrada en un dispositivo portátil como un teléfono o un iPod.”

“Entiendo que nos hemos convertido en nuestros propios organismos de difusión y los distribuidores, pero hecho de menos a las editoras de música, la influencia curatorial de gente como John Peel o a un buen sello discográfico,” escribió el bajista. “Me gustó estar en un sello discográfico al lado de Blur, los Beastie Boys y The Beatles.”

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