BLOG | Alberto Fuguet – Missing / Libro (Recomendación)
octubre 31, 2011 por Oscar Molina
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En un punto del diálogo
uno se calla porque el otro
dice algo importante.
Lo que cuenta
te llega,
te responde,
sin notarlo,
preguntas que tenías.
Carlos,
el tío de Fuguet,
habla desde el fondo
de una herida con eco.
Él se perdió
un día
de una,
un solo dolor
con cambio al dólar
en Estados Unidos.
Chao Chile,
familia
comodidad,
amigos…
1,
5,
15,
30 años pasaron
y su familia ni se inmutó.
Si murió,
ya nada
Si está bien,
enhorabuena,
Si está mal,
no es el único
todos lo están,
de una
u otra forma.
Alberto lo buscó
lo encontró
escuchó su historia
lo dejó desahogarse
hizo lo que en esos casos
es mejor:
no acotar
sino acolitar.
Missing es el mapa
de ese camino perdido,
poco transitado,
con huellas nítidas,
fáciles de seguir,
por si alguien necesita
borrarse para dibujarse
de nuevo.
Este es un libro libre
y ese es su encanto.
Para conseguir la obra escriba a info@dinediciones.com o llame al 2545209 ó al 2545190.
Por: Oscar Molina
BLOG | Pedro Lemebel – Serenata Cafiola / Libro (Recomendación)
mayo 9, 2011 por Oscar Molina
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El color de la portada engaña. Lo que Lemebel escribe en ‘Serenata Cafiola’ no es rosa. Aunque su pluma maricueca (como dice él) calque un prisma del arcoíris GLBTI, el tono de sus crónicas es gris.
Esta vez, el chileno habla de música y su cancionero tiene trova, bolero, rock y bossa nova. Son los ritmos que suenan en sus recuerdos de la disonante dictadura pinochetista. Son, además, el ‘soundtrack’ de su trasnochado trajín homosexual.
Cada texto es una anécdota divertida que, rara vez, termina en sonrisa. Lemebel cuenta, por ejemplo, cómo el tema ‘I saw her standing there’, de The Beatles, se convirtió en un santo y seña para el intercambio de sus primeras caricias gay. Relata esa ocasión en la que Chavela Vargas se cortó sus trenzas indias, en Chile, como un gesto de amor lésbico. Rememora la noche que culminó con una foto junto a Omara Portuondo, y se acuerda de qué manera el nombre de Víctor Jara terminó escrito con lápiz labial en la pantalla de un avión.
El escritor también detalla por qué durante su infancia empezó a llamar ‘mamá pistola’ a su progenitora, y comparte ese episodio protagonizado por un compatriota suyo, quien quiso dispararle durante una feria de libros. Así, con su desenfado insigne, Lemebel proyecta en 237 páginas las imágenes sepia de su cabeza de “marica aburrida y sentimental con sus historias de pájaros”. Y con cada pasaje le va quitando el polvo a sus memorias, para llenarlas con el brillo falseado de la escarcha.
Por: Oscar Molina
BLOG: Hablas Demasiado / Novela (Recomendación)
Hablas Demasiado
Juan Fernando Andrade
Novela
Sí, es cierto. Los que usan corbata sienten (literalmente) un nudo en la garganta, una ligera presión, el ‘ahogo’ de la cotidianidad. Pero a ellos les va bien, triunfan, depositan, ahorran, compran y gastan. Miguel, el personaje principal de la novela, puede ser uno de ellos, sus padres se lo sugieren cada que tienen la oportunidad. Pero él apenas sabe lo que quiere. A los 22, para muchos, la ventana todavía está empañada.
La Universidad terminó rápido. Fueron cuatro años que parecieron uno. Miguel se sentó en las mismas sillas, vio las mismas caras y al final, sin esperarlo, se quedó como el pizarrón que vio durante todo ese tiempo: en blanco. No hizo amigos, tampoco contactos. Le puso el ojo a Clara, su compañera de curso, pero nunca insinuó nada. Es más, casi ni se hablaban. Lo único que tenían en común era el título en Finanzas que obtendrían de la USFQ. Sin embargo, el último día de clases, ella, la que nunca se le acercó a pedir ni un esfero, le pide un favor, o, mejor dicho, dos: que la acerque a un lugar y que no haga preguntas.
Así inicia ‘Hablas demasiado’, la primera novela de Juan Fernando Andrade. Se trata de un texto en blue jean, sin corbata y sin palmadas en el hombro. Cercano y sincero; no hay eufemismos ni en la contraportada. Es un ‘Parental Advisory’ a leguas. Sus personajes son harto reconocibles: miran Mi Bella Genio los domingos, toman en el minimarket de la gasolinera, se rozan con otros en el Trole o en la Ecovía y reciben una serenata con Mariachi en la madrugada. En estas páginas, los padres gritan y pegan, los amigos aligeran el peso y la ciudad, a ratos, se vuelve sordomuda.
Aquí se habla de amor, de ‘ser alguien’, de lanzarse. De decidir cuándo dejar los flotadores y nadar en el lado hondo de la piscina.
Por: Ángel Dimitri.





