LOS ULTRATUMBA: Soy horrible, Los Ultratumba, de Gkill

septiembre 4, 2009 por  
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No juegan pelota. Nunca lo han hecho. Nunca lo harán. Cuando los otros niños jugaban pelota, Los Ultratumba escuchaban Los Toreros Muertos a todo volumen. Ponían los parlantes en las ventanas. El dato era ultrajar la tranquilidad del prójimo todo cuanto fuera posible. Cuando los otros niños se hacían los galanes frente a las niñas, y las invitaban a pasear bajo el atardecer y a endulzar la vida tomando helados de tutti fruti, Los Ultratumba pasaban por ahí eructando y diciendo malas palabras. Los Ultratumba son esos manes de los que uno quiere ser amigo porque, de lejos, parece que hacen lo que les da la gana, que no tienen ni Dios ni ley, ni padre ni madre ni perro que les ladre. Cuando Los Ultratumba decidieron tener una banda de punk, no fue para conseguir peladas, sino para asustarlas y sabotear sus fiestas de quince años.

ultratumba2Los Ultratumba son la banda que todo adolescente confundido necesita. Si no eres guapo, rubio, popular, tuco. Si andas más chiro de lo que creías. Si no les caes bien ni a las mamás ni a las tías ni a las primas ni a las hermanas. Si las abuelitas del barrio se juntan por las noches para planear tu asesinato. Si cada vez que tocas guitarra tus viejos te piden que calles ese ruido infernal. Si no te mamas una fiesta llena de peladas bailando Fausto Miño. Si odias el perfume y el gel y las camisas manga larga. Si la última vez que escuchaste a alguien tocando Ricardo Arjona le entraste a patadas. Si te acuestas tarde y te levantas tarde. Si nunca en la vida te piensas poner un terno. Si prefieres las pastillas a las hamburguesas y las cervezas a las abdominales. Si no te has bañado en una semana. Si vas donde la chupa te lleve. Y si todos los domingos despiertas con taquicardia, al borde de la muerte, y el lunes vuelves a los malos pasos, Los Ultratumba son la banda sonora de tu vida.

La música pasa a segundo plano. El trío guayaco es una instalación artística. Un happenning de apetito insaciable. He estado en varios de sus conciertos, en Guayaquil, Quito y Portoviejo. He visto gente que no puede con ellos y sale corriendo despavorida, ofendida, cubriéndose los oídos con las manos. He visto gente que se les quiere ir encima y partirles la cara. He visto gente deslumbrada, tocada, bendecida y felizmente manoseada por las puercas manos de Los Ultratumba. He escuchado decir que son una banda de culto y que son la peor banda de toda la historia. Jamás he visto un público indiferente, que es mucho más de lo que puedo decir de la mayoría de bandas de este país.

ultratumba3Los Ultratumba son una experiencia, un momento, el primer trago de la noche o ese trago del estribo, el maldito, que te manda barranco abajo, sin frenos. Tocan duro, rápido. Te dicen las cosas como son, en tú cara. No tienen vergüenzas. Son vulgares y batracios a propósito. Sus canciones se llaman, por ejemplo, “Sin sacar”, “Sin condón”, “Quiero matar a tu padre”, “A mis panas los botan de las fiestas” y, cómo no, “Soy horrible”. Odian las metáforas. Dicen que su público, su verdadero público, es el de la Martha Roldós, donde tocan en sitios de paredes negras que sudan y huelen a bazuco. Aman incomodar al resto. Sueñan con tocar en el hospital psiquiátrico Lorenzo Ponce, mientras los internos saltan los muros y se escapan.

Los Ultratumba arrancaron en 1996. Ya son un clásico, aunque muchos aun no los escuchen y prefieran un mundo sin ellos. Este año planean sacar disco nuevo, bajo el sabio título “El rock te paga con rock”. Los Ultratumba no van a entrar al cielo. Tampoco al infierno, no creo que Satán los soporte.

Por: Juan Fernando Andrade / culturab.blogspot.com – El Comercio

THE CASSETTES: Se buscan señoritas enojadas – una noche con The cassettes

septiembre 3, 2009 por  
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Debo ser sincero, me encantan las mujeres violentas. Tampoco serial killer wannabes o pandilleras tipo ñetas, simplemente chicas con una onda, digamos, bravucona. No se si la tripleta de señoritas ruidosas conocidas como THE CASSETTES se ubiquen dentro del perfil pero, al menos, se esmeran en tirar esa parada.

THE CASSETTES es la última banda nacida de esa cada vez más grande bola de grupos punkeros guayaquileños. Nada en contra de los punkers del manso, pero nada a favor tampoco. Aunque admirable su capacidad de organización, sus constantes tocadas y su público fiel, mi opinión se mantiene invariable: las poses matan y, hoy en día, la palabra punk es fiel sinónimo de frases mal estudiadas, ropita mal usada y canciones tan bien escritas, que están muy mal tocadas.

Thecassettes2Gracias a Dios (o a los Ramones), las chicas caseteras se vienen con todo, e increíblemente rompen con ese círculo aburridor y predecible. Esta trilogía es más buena (sin doble sentido incluido) que la del bobazo de Luke y sus amigos: Linda (voz) Angela (guitarra) y Mariuxi (bajo) llevan ya algunos fines de semana sobre sus espaldas. Tocada tras tocada dentro del asfixiante pero emocionante underground porteño, han recolectado adeptos que las siguen tal cual perritos falderos, oliendo lo que probablemente les falta a la mayoría de sus contemporáneos: actitud.

La presentación del jueves 11 de enero, en el bar Mahalo, fue una cachetada para todos esos malos que andan por ahí colgándose la guitarra del cuello como trofeo de macateta. El cortísimo set de 6 canciones (3 propias / 3 covers) simplemente nos jugó la sicológica dejándonos con ganas de más, y perfiló frente a nuestros ojos a Linda como una performer a punto de graduarse: no se asusten si en poco tiempo más la vemos escupiendo a la cara de los afortunados de primera fila. Un cheque a fecha, la niña.

Thecassettes3La parte rítmica no se queda atrás. En las destacadas “yo, la mala” y “destruye” (mejor que la de Ilegales de España), Angela se abalanza sobre los riffs acelerando a cada segundo sin perder el control, al tiempo que Mariuxi mantiene ese instrumento esencial del sonido punk, el bajo, golpeando sin piedad y a tiempo, jugando a amplificar el sonido cavernoso y filudo de la batería (masacrada por el caballo de mil y un batallas Jorge Cabezas, único integrante con barba y pelo corto).

THE CASSETTES están este fin de semana en un bar cerca de tu casa, dando guerra a cualquier papanatas que se les cruce por el camino. Aunque el americanísimo término de “Grrrls punk” podría darme la tranquilidad de encasillarlas, me rehúso conscientemente; creo que sus aspiraciones están más allá de los 3 acordes de siempre y los brazaletes con puntas. En medio del caos y la pinta amateur que puedan montarnos, la actitud irreverente y malosa de THE CASSETTES funciona, única y exclusivamente, por una razón: porque es real.

Por: Jaime Nuñez del Arco *

* monologosdelavejiga.blogspot.com

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