U-ROCK: Cobertura
septiembre 4, 2009 por Carolina Loza
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Un proyecto de emprendimiento que captó el objetivo de la clase: no era un stand de comida, no era venta de ropa o rifas que juegan con la culpa de los estudiantes “porque son para una buena causa”. El U-rock dio un espacio al talento universitario, algo que se necesitaba al menos en la Universidad San Francisco, por lo producido en el IMC.
El evento tuvo una excelente convocatoria. ¿Quién podía ignorar el pequeño animalito/monstruo/ decida usted con el 02/04/2009 abajo, que se ubico por todo Quito: desde el CIESPAL hasta el puente de Cumbayá? A pesar de que se promocionó comida dentro del coliseo al igual que fotografía y esténcils, hubo un fallo grande: los stands nunca aparecieron y las fotografías estaban en un lugar de poca visibilidad, donde casi nadie pudieron apreciarlas.
El Line up fue de primera, por lo que muchos de los espectadores esperábamos un coliseo Alexandros a reventar, sin embargo afuera del coliseo se podía ver a gente pidiendo pases o buscando una manera de entrar sin pagar los 3 dólares. El talento local necesita como costearse al menos los ensayos.
El evento empezó a las 12.30, media hora después de lo anunciado con presentación de La Piñata, seguida por La Banda, quienes regresaron a los orígenes puros del rock and roll. La Banda tuvo aceptación de un público reducido, que quedó deleitado. Tomó tiempo para que la gente se entregue y apoye a las bandas en escena.
Siguieron Gran Clan, con una gran presencia que fue levantando al público presente. Gabriela Robles, estudiante de la USFQ no fue a una de sus clases con tal de verlos: “La banda estuvo bestial, tienen unos corazos”.
El público regreso a su promedio con Tercer Restrepo, banda que tocó con gran fuerza y se lució con desfachatez rockera en el escenario.
Humanzee prendió la fiesta, con petición de temas como “maldito celular” de parte del público. La fuerza que caracteriza al Humanzee se esfumó con un par de salidas breves ante el público como también en el escenario con los demás integrantes, que a pesar de demostrar su alegría en el escenario, no estuvieron animados a un 100% como en otras tocadas.
Da Rats siguió con la línea de Tercer Restrepo, los asistentes que en su mayoría los veía por primera vez fueron persuadidos por la banda, pero sin mayor conmoción.
Motozen entró al escenario con ganas de llevarse el cinturón de U-Rock y con un repertorio conocido por la mayoría. En este punto los organizadores pidieron al público que se encontraba decaído que se acerquen al escenario. Todo marchó viento en popa para la banda de Indie.
El público estaba sediento por más rock después de Motozen; y Biorn Borg les dio un show esperado. El carisma de Sofía Abedrabbo tomo el escenario y captó a la audiencia, que se mantuvo prendida por la fuerza de sus integrantes y su entrega que a pesar de las fallas técnicas, no mermó el show. Con temas como “la moda” se armó hasta un Mosh breve, al grito de los integrantes de la banda ¿Embalada o no? El público pidió más canciones, lo cual desató a una audiencia que, para las 5 pm, ya era grande y se mantendría así por el resto del concierto.
Entre cenizas, la única banda de metalcore en el festival tuvo un excelente sonido y una presencia fuerte en el escenario. Su fuerza es algo que se destacó al ser la única banda que, con mucha sencillez al subir al escenario, se ganó a un público ajeno a este género. Al final del set, One, teclados de Humanzee, dijo: “bandaza la que se acabó de presentar, ya me embalé”
Los Nietos, banda esperada por muchos, dejaron satisfecho a un público que quería un buen final. Con su presencia que llama e invoca a la gente a verlos y la constante interacción entre el público y su vocalista, Tito Haensel, Los Nietos dieron una buena tocada, que al son de “otra” cerraron con uno de sus temas más conocidos “nada más”
Los organizadores agradecieron a sus auspiciantes y antes de Sudakaya, banda invitada que cerraba el evento, presentaron al jurado camuflado en el evento: Juan francisco García o “Chester”, vocalista de custodia; Juan Sebastián Garcés, guitarrista de Viuda Negra 4to año producción y música del IMC; Pablo estrella, ex guitarrista de Crucks en Karnak, actual guitarrista Rock Vox; Jorge Valladares, profesor de música USFQ. Juzgaron a las bandas en: solidez musical, sonido, imagen y la presencia escénica.
Los finalistas fueron: Gran Clan, Biorn Borg, Entre Cenizas y Los Nietos. Tercer puesto empate entre Gran Clan y Biorn Borg .Segundo puesto Los Nietos. El acreedor del cinturón U-rock y la producción de un video musical fue Entre Cenizas, quienes dieron gracias al público: “todo se construyen en base a ustedes, ¡gracias!”
Sudakaya entro con la fuerza de siempre ante un público adulador que los esperaba con ansias. La banda de Ambato, dio gracias por el estar ahí y recordaron sus inicios en la USFQ “que bien que se haga estos eventos, hace 5 o 6 años tocamos en la USFQ …No habían ni amplificadores” fueron palabras de Hugo Caicedo, voz y guitarra. La entrega al público fue inminente que al grito de “otra”, logró que Sudakaya tocara un gran número de canciones y que cierre con broche de oro, es decir, cierre con “Ciudad Fantasma”. Caicedo, al final del concierto solo dijo: ¡wow!, no esperaba esta respuesta del público.
Un público, que espera que este evento no se acabe cuando los organizadores terminen el semestre con esta clase. El talento universitario debe ser explotado, debe haber U-rock para largo.
Por: Carolina Loza /Fotos cortesía: Joe Houlberg y Gabriel Valarezo
FESTIVALFFF: Cobertura Festivalfff 2009
septiembre 4, 2009 por Plan Arteria
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Dentro del marco de las fiestas de las flores y las frutas de la ciudad de Ambato, se realizo por sexta ocasión el reconocido festival de vanguardia FFF 2009. Evento organizado por el Colectivo Central Dogma, bajo el patrocinio de instituciones públicas y privadas, que tuvo lugar en el Parque Ecológico Luís A. Martínez en el sector de Ficoa.
El día lunes de carnaval es una fecha esperada por todos. No solo es el día de la ronda en Ambato, sino también, el día en que uno de los festivales mejor organizados del país le grita a Ecuador y Latinoamérica, que tenemos vanguardia musical.
Lunes 23 de febrero del 2009, a las 7H00 AM (mi hora preferida para levantarme los días que no voy a la U), desayuno, recojo mi cámara de fotos, mi inseparable mochila, la lleno de lo esencial, y me dirijo rumbo Ambato. Ya en el Terminal, un amable taxista me cobra la módica suma de un dólar cincuenta para llegar al parque, muy conocido para mí, puesto que he estado en casi todas las ediciones de este festival.
Como se había anunciado hay dos escenarios (Vanguardia Rock y Vanguardia Electro Acústica), algo novedoso en Ecuador, pero según la gente que pudo hablar conmigo, con desacierto, ya que el choque de horarios no permitió disfrutar al máximo las buenas propuestas musicales.
Con respecto al escenario Vanguardia electro acústica, de lo único que puedo hablar, es que en el sonido me encontré a mi buen amigo Kike Jácome (Cafetera Sub), a quien siempre me agrada saludar por su desbordante tranquilidad.
Unos 100 metros hacia abajo, estaba el escenario de Vanguardia Rock, muy grande y lleno de equipos de muy buena calidad. La gente estaba dispersa por todo el parque, algunos buscando sombra para el ardiente sol ambateño, otros armando sus carpas, preguntándose entre ellos, cuando tocan sus bandas preferidas o en otro caso preguntándose “y estos quienes son”.
El festival empezó a la hora señalada. De una manera general me sorprendió ver el desinterés de la gente con algunas bandas. Los encargados de abrir el festival y lidiar con un público muy acalorado fueron los capitalinos Durga Vassago, quienes ofrecieron un show con mucha fuerza, guitarras distorsionadas, voces guturales, dejando en claro que en Ecuador hay metal y del bueno. Durga Vassago nos recordaban que no todo esta escrito en el extenso mundo del metal, ya que se escucho riffs diferentes. Por otro lado los referentes de una batería rápida y pesada, al mismo tiempo nos mostraron el lado más oscuro de la música Quiteña. La presentación no levanto más que a dos o tres personas que estaban cerca pero que a la larga terminaron por ver el show bajo un árbol.
Después de media hora del espectáculo de Durga, era el turno de los Panameños Mabi, (se podría decir que a diferencia de otras entregas del festival, este se caracterizo por sacar el lado más “popero y femenino” del mismo, el escenario brillo por la belleza de tres representantes del indie latinoamericano). Un toque de indie-rock mezclado con varios ritmos tipo new age, le dieron frescura al ambiente, así como para decir “se viene lo bueno”. Unos pocos arrebatos de felicidad en la cara del público, mucha gente sentada, un sol ardiente y un gracias Ecuador, despidió a Mabi que se fue sin pena ni gloria, aunque tocar en un festival latinoamericano de gran exigencia, es un buen aliciente. Suerte para Mabí.
Los siguientes invitados al escenario y de quienes es característico salvar a los festivales de la decadencia, debido al aburrimiento, fueron los hoy en día considerados revelación de la zona centro según la Revista Dogma: Los Rampses. Banda salcedense que ha sorprendido a muchos, participando en varios festivales nacionales y un latinoamericano realizado en Lima Perú. Con una producción a su haber y con tan solo dos años de carrera, en donde el mayor de la banda tiene 22 años, los llamados “niños del reggae”, hicieron bailar a la masa hambrienta de pogo. Un reggae mezclado con el claro nerviosismo de sus integrantes, iniciaron los primeros bailes del festival. Un ska muy bien logrado con el reciente ingreso de los vientos, atrajeron cual imán a la gente que como hormigas se acerco al escenario hasta hacer un número bastante considerable. Los Rampses se llevaron el orgullo de ser la primera banda del festival y una de las pocas a quienes los hicieron regresar al ritmo de “otra, otra, otra”. Me habría gustado en lo personal que Los Rampses toquen en un puesto mas hacia el final, pero en fin, bien lograda la presentación, una excelente voz que entonaba melodiosas líricas reggae y que ardía en rabia al momento de tocar ska; solos de guitarra envolventes, y una caja que hacia retumbar el parque nos dejaban un buen dub, y un nos vemos pronto.
Hasta ese momento todo bien, listos para recibir a Space Bee de Lima Perú, banda que ha recorrido escenarios muy importantes en varios países. Finalistas de la zona de Combate de MTV y dueños de un estilo increíble. Un bajo bien logrado, marcado por una batería que sonaba más funk que a indie, realzaron la vanguardia latina. Sus canciones, la mayoría en ingles, sonaban en stereo en un FFF sin mayor novedad, nada que pedir a bandas inglesas o americanas. En mi opinión la mejor banda de afuera, lastimosamente el bajo criterio de algunas personas, que gritaban obscenidades a la banda, dio la nota amarga del evento. La gente no presto mucha atención, disfrutaban sentados, el ya perdido descontrol provocado por el ska se encontraba relajado, el interés del público no excedió mis expectativas, pero eso no deterioro el profesionalismo y simpatía de tan buena banda limeña.
Turno de Biorn Borg (BB) banda quiteña, que me recuerda al clásico tipo inconforme [con los organizadores] diciendo “chi… estos manes solo les hacen tocar a sus panas”. Después de ver a Toño Cepeda en el bajo, quien también tocaría después junto a Can Can, estaba a punto de decir lo mismo, sin embargo, su presentación fue muy buena. Cambiando mi criterio y creo que el de muchos, (por lo general no soy alguien que escuche ese semi rock con letras muy rosas, que te hablan de lasaña y enjuague bucal). Una voz femenina con fuerza, gran desenvolvimiento en el escenario y al final un bajista que por la euforia empezó a regalar discos sin medirse, dejaron una presentación de muy buen nivel, todavía con un público no tan loco como el que acostumbra el festival.
“Los países siguen siendo unidos como pueblo, no importa si somos venezolanos ecuatorianos, colombianos, la culpa es de dos pendejos….”, Nepentes al escenario, rock punk de Medellín. Hay que resaltar que después de haber estado en festivales como Rock al Parque, Altavoz y diez años de carrera, Nepentes se apuntaba a ser el plato fuerte de un ya lleno Festival. Una voz muy aguda (no muy de mi agrado), un sonido nítido, guitarras enloquecedoras, un batero de experiencia, y miles de almas llenas de una rebeldía extrema, que se disputaban un bajo que a mitad de la presentación saldría del escenario como un obsequio para el publico ecuatoriano, y que luego terminaría en discordia masiva para ver quién se lo lleva. Fue excelente detalle, aunque incluso hubo agresión física y no podía ser para menos, no era un disco o una camiseta, era un bajo de Nepentes, no me queda mucho que decir de esta buena banda de Medellín, ya que el respeto se lo ganaron solos, buen dominio del escenario, buena música, buen ambiente, “lujo de presentación”.
Turno de Can Can, (donde canta una de mis divas favoritas: linda voz, mucha simpatía, buena actitud). Estoy seguro que Julio Jaramillo se la gozo allá en el infinito, al escuchar uno de sus temas tocado por Can Can. Fue tan perfecta la presentación, que al estribillo final de Fatalidad, en vez de secuencia, parecía que “Julito” estaba haciendo un jammin con Denisse. El look de su vocalista, me recordaba a una banda llamada “Paramore”, que vi no hace mucho en MTV: el jean azul, la camiseta blanca, y un coincidencial micrófono fosforescente. La actitud en el escenario increíble, las secuencias perfectas, envolvían a la gente, canciones como UIO y un extenso play list de temas nuevos, confirmaron porque Can Can estaba otra vez en el triple F. Un público muy emocionado con los primeros matices de la caída del sol, saltaba a ritmo de la electroacústica banda Can Can. De muy buen gusto la presentación.
“Sudaka esta sonando en su propia casa”, “Sudakaya Internacional”, el turno de una de las bandas más esperadas del festival. Un lleno total, un juego de luces digno de un festival de esta magnitud. El bajo sonaba al ritmo de la batería y después de una breve espera, sonó “escucha lo que digo”, la gente salto de algarabía al escuchar uno de los temas de Terminal, su más reciente producción. Desde mi punto de vista, tomando en cuenta que soy seguidor del reggae desde que soy niño, Sudakaya a alcanzado un nivel muy elevado musicalmente, dignos representantes de la música Ecuatoriana. Su base rítmica es muy buena y recuerda el camino que están tomando bandas nuevas como Los Rampses que también hacen reggae. Lo difícil de asimilar es catalogarlos de Latín, y ya no de reggae. El toque fue muy profesional, aunque se extraño la presencia de Xavier Muller al frente de los teclados, quien me supongo no toco con Sudakaya, para estar al 100% con Tanque, banda que cerraría el festival. Mucha salsa, toques de ragga, hip hop, rocksteady y por supuesto reggae, confirman lo que muchos dicen, “los veo y los veo y nuca me canso”. Lo que si hay que recalcar es que muchos extrañamos los buenos tiempos de “dale pa´rriba”, o “me opongo”, del Disco Todo Va Bien, producción que los coloco en el sitial que hoy ocupan, pero al final al escuchar “Ciudad fantasma” fue un desenfreno total digno de una banda como Sudakaya.
Ya cuando eran las 19H00 de la noche, mas o menos, y completada la presentación de Sudakaya decidí buscara a mi novia que andaba por ahí, y regresar a mi casa. Estaba muy cansado, me quedo pendiente la salida de Tom Cary, la verdad debió haber estado bueno, eso quedara como duda hasta que alguien me lo diga. Con respecto a Tanque, no habría reseña adecuada para transmitir todo lo que representa escuchar a una de las mejores bandas del país, para eso tendrían que escucharlos en vivo, sino lo han hecho todavía, y así comprenderían el poderío de tan “señora” Banda. Como dirían ellos “Hasta muerte de su titular”, larga vida a uno de los festivales más bonitos del Ecuador.
Por: cosasquehagocuandomeaburro.blogspot.com / Fotos: Dario Granja
MAMA SOY DEMENTE: La demencia es un estado de ánimo…
septiembre 4, 2009 por Plan Arteria
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Guayaquil, 16 de mayo. Llegué a Diva Nicotina con gran entusiasmo, afortunadamente encontré el segundo mejor lugar para estar en un concierto en este lugar: frente al escenario, pero en el altillo.
La primera impresión de la banda fue el diagrama de su stage adecuado a la ya familiar esquina ladrillada. Las guitarras se confundían entre un montón de pedestales con micrófonos y luces, lo más notorio era la ausencia de la habitual batería, en vez de eso había una mesa con secuenciadores, un pequeño sintetizador, platillos, triggers montados en cajas y latas, un par de tambores, más adelante un controlador, una G4, un xilófono y pedaleras copando el pequeño espacio.
A la medianoche los 3 integrantes ya estaban detrás de sus artefactos saludando e inmediatamente iniciando su show, luego de un pequeño ajuste el sonido estuvo perfecto.
Lo que había conocido de Mamá Soy Demente en internet (y su etapa en México), si bien me daba una idea de su sonido, para nada se aproximó a lo que fue en vivo, superaron totalmente cualquier expectativa.
Un deleite sonoro para todos, un concierto totalmente bajo control, alternando lo que para ellos eran las canciones viejas (las del álbum); con su nuevo material, mucho más experimental y denso. Nunca fue un concierto lineal, nunca aburrió, nunca fue predecible; la agradable sorpresa nunca cesó.
El trío pese a intercambiar pocas palabras con el público supo mantener el absoluto interés con música. Inclasificable, cualquier etiqueta sería injusta para intentar definirlos. En medio de bases secuenciadas, las canciones se metían en trips intensos, riffs exactos, 3 voces perfectamente acopladas, y las luces programadas para acentuar la hipnótica demencia de la banda.
Complicadísimos en la ejecución, cada ruido extraño, cada detalle, cada distorsión encontraba su lugar en la mezcla.
Fue un vuelo entre lo industrial electrónico y el rock de guitarras de su primer álbum, psicodelia oscura, y piquetes de identidad local. Charango y letras sobre niños gomeros, palabras contra el imperialismo de Chávez y Uribe, avemarías con el pitch modificado, tropical metal (?) en la Salsa de Marte. No daban respiro a un público atrapado, una banda donde nada estaba improvisado , destacaba la integrante encargada de la electrónica y sus voces, claves, líneas de sintetizador con sabor análogo, tambores y platillos, a ratos parecía que las canciones giraban en torno a ella.
No había un frontman marcado, en Mamá Soy Demente, todos cantan, todos ejecutan varios instrumentos, todos se prestan a ratos a los desvaríos controlados para volver a la canción y sus diversos quiebres.
Un punto importante de la noche fue la dedicatoria del concierto a todas las bandas de la nueva escena guayaquileña, gran acogida del entusiasmado público lleno de niñosaurios, guerreros de cartón, diseñadores, fotógrafos, etc.
Mamá Soy Demente ha llegado para elevar el nivel local, y a grabar su segundo álbum.
Al final, no pudieron evitar tocar Contra la pared, el denominado single a manera de broma. Cerraron con una instrumental atmosférica que dejó al bar totalmente dopado.
Al final los comentarios eran diversos y todos positivos, inyectaron una nueva dosis de ánimo a los músicos locales, mostrando el modo como se debe manejar la estética de una banda, el equilibrio entre simpleza y complejidad y músicos profesionales que no sólo se limitan a tocar, con un sonido muy producido y ensayada ejecución.
La escena musical guayaquileña se puso más interesante.
Por: Eduardo Vélez Aráuz / Fotos: myspace.com/mamasoydemente
CAN CAN – NIÑOSAURIOS: Zooilògico
septiembre 4, 2009 por Oscar Molina
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Sería la escena de transición en un drama latinoamericano. O la muestra perfecta para algún extraterrestre que siga queriendo estudiar el comportamiento humano. Bocas armando un coro silente de bostezos, miradas perdidas en la lectura de rótulos fluorescentes, y una tímida voz que acompañaba las canciones de la radio. Eso pensé mientras el bus avanzaba desganado hasta el centro.
Media plaza del teatro estaba ya habitada. En menos de dos horas se acabaría el día y el concierto todavía no empezaba. Aún probaban micrófonos e instrumentos. En fin, quince minutos para aprovechar yendo al baño, comprarse un manicho o enterarse de los próximos eventos. Doy el último mordisco al chocolate y suben los Niñosaurios a escena. Tienen la misma reacción de quién saluda con alguien la primera vez: medias sonrisas y pocas palabras. “Hola somos Niñosaurios”; tres veces el golpe entre las baquetas y empieza “Un día más como todos los demás”. Tibios aplausos responden el final de la canción. Si bien un tema no es suficiente para juzgar a la banda, por otra parte, si se puede distinguir la línea grunge que bordea el trío guayaquileño conformado por Víctor Andrade (guitarra, voz y teclados), Aldo Macchiavello (voz, baterías, samples, secuencias) y Ricardo Pita (voz, bajo, teclado, contrabajo).
Mayor respuesta recibe “Los Chifles”, hilarante composición en cuyo coro se escucha: “cámbiame esos chifles vencidos por amor”. Ligero silencio, y Andrade somete su voz a la creciente disputa entre bajo, batería y guitarra en “Has de beber”; tema que destaca y compone el demo “Los Hijos de Víctor”. Tienen más material por presentar, pero saben que el público espera impaciente a Can Can; por ello justamente, cierran con “Levitaba”, incluida en “Malditos Villanos Pixelados”, y dan un abreboca para recibirlos.
Niñosaurios es una propuesta no tan fácil de digerir en primera instancia, sin embargo cuentan con buen material, posible de descargar en su portal (www.myspace.com/ninosaurios).
Once y dieciocho pe eme. Siempre la incógnita de ¿con qué canción empezarán? La del éxito, la coreada por un sin número de voces anónimas: “UIO”, en su versión 2007. Liberada la euforia, vino la atención relajada en “Navegas Inquieta”, “El fin” y “Hotel”; anteriormente escuchados sólo por quiénes visitaban su página y los descargaban. Ahora, son básicos en su repertorio.
“Gracias por venir” dice una Denisse que buscó permanentemente el diálogo con el público. Y parte de esa interacción fue el arrojar al mejor estilo freeze bee, el DVD de la boda del año: “Guardacan, en vivo en el teatro bolívar”. Hubo tentativas de jalada de cabellos y desmembramiento de extremidades por alcanzar el regalo (homenaje a la crónica roja). Sucedería lo mismo luego de escuchar “Ieri”, “Vestir Rosado” y “Valles”, cuando otro proyectil se escurriera por varias manos, incluidas estás.
Entre una demostración involuntaria de potencias guturales, varios nombres de canciones se sumaban a la lista de peticiones. “Escopolamíname”, “Eskimo”, y “Suerte”, eran las que más eco generaban. De todas formas, la idea de la banda era presentar un set de temas nuevos. “Canción sin nombre” fue a la cabeza, aunque tal era la insistencia, que “Atari” antecedió a “Kaos” y “Quizá”; dos de los cero kilómetros que se desprenden del marcado sonido electrónico de inicios de la agrupación.
El sábado abre de a poco los ojos. Deciden despedirse con “La Mala Influencia”, y dejan mi cabeza funcionando como un reproductor de música que la repite una y otra vez. Para cuando esquivo una funda de basura inspeccionada por un perro, escucho a lo lejos “Perdí otra vez, no puede tener ya, una oportunidad, tengo el peor lugar…
Por: Oscar Molina / Fotos: Darío Granja
TANQUE: Destapando la alcantarilla
septiembre 4, 2009 por Vanessa Bonilla
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La noche prometía. Era una de esas noches despejadas, de esas noches que esperaban acoger a una caterva de muchach@s, y no tanto, para escuchar gratis a la banda de los cuervos ambulantes.
Por las calles asomaban entre la gente, unos cham@s con pinta de alternativos, de punks, de unders. Era obvio que iban a Tanque.
La Plaza del Teatro que ya contaba con varias sombras que llenaban la ya ocupada plaza por los mismos de siempre, se vio invadida por estos nuev@s ocupantes, venían con un aire más irreverente, con más talante, y se aprestaban a escuchar a una banda que se caracteriza por su fuerza en escena, por despojarse, y dejar todo en el escenario y sobre todo por tener letras cercenantes que desnuda a la cotidianidad.
Fiesta S.A, quién organiza este concierto, es un movimiento que pretende contribuir al movimiento cultural y además fomentar con este tipo de eventos a que los jóvenes, muchas veces relegados y anulados por la sociedad empiecen a tomarse los espacios públicos, que han sido despojados poco a poco por los estereotipos de la sociedad y, en consecuencia, su sola presencia en este tipo de espacios destrozan todas esas ideas enraizadas en la mente de la gente porque demuestran que no son los “vándal@s” como los catalogan, sino solo jóvenes que no están de acuerdo con la forma de regencia de la sociedad.
Llegó las 10:00 de la noche, y raro en este tipo de eventos, empezó a sonar unos acordes y a ese compás también la lluvia imprevista empezó a caer. Un ritmo influenciado por la escena CBGB, del punk old school, y sobre todo por tres mujeres (Linda, Ángela Y María Auxiliadora), y un hombre (Jorge), bendito entre ellas. La lluvia inundaba nuestros cuerpos, la gente llegaba y llegaba, The Cassettes desde el inmenso Guayas llegaron para tocar su material inédito y dos covers de The Clash y The Ramones. Estos últimos hicieron furor. La gente que en muchos casos solo había visto u oído hablar de ellas en el Myspace, o en espacios especializados de música alternativa, que son casi nulos en la onda radial o televisiva nacional, subieron, tocaron y se fueron, dejando a un público interesado en saber más de ell@s y listo para recibir a Tanque.
Lo más rescatable de la presentación de estas muchachas, no fue su música sino su actitud y dinamismo, que a pesar de que varios “bocones machistas” les pedían que se desnuden, les gritaban que están “ricas”, y que las preferían sin ropa, ellas siguieron tocando y no se bajaron. Muchos las apoyaron en el pogo, en especial en los covers mientras revoloteaban por la tarima y disfrutaban de su show.
Para muchos esta banda promete, y promete mucho. Su maldad y su espíritu independiente no espera complacer a nadie solo pretende hacer música.
Llegó lo esperado, después de seis meses de sacar su último disco, y haber recorrido ciudades como Cuenca y Ambato, pasando por el “Quito Fest” y “La fiesta de La Música”. Tanque por fin podía hacer el lanzamiento oficial en la ciudad que los acoge, Quito.
Empezó a sonar bien, hasta que llegó “Dale José” que enloqueció a todos: empujones, por aquí y por allá para llegar al centro, al pogo; y los cables se desconectaron y empezaron de nuevo la canción, otra vez falló el sonido y la gente comenzó a cantar: “Tienes algo que es mío…Yo soy un puñetazo Dale José, Dale José”. Y empezó un karaoke al puro estilo Taque. La tercera es la vencida y sonó bien, todos lo deseábamos, después de esos pequeños desmanes comenzó el conciertazo.
Las canciones del “Pank de cada día” se fusionaban con las nuevas, un repertorio que permitió la fluidez para los que conocían y desconocían las canciones, para que las canten y les echen un oído.
Así se mezclaron “dale José”, “elektrolux”, “ministro muerto”, “dios le pague”, ”Bartolomé, el niñito amanerado”, entre las clásicas y del nuevo disco las que están el www.myspace.com/tanquepunk: “ciudad del chisme”, “bombachira”, ”la última vez”, “en el mar”, y otras como “Febres Cordero me sacó de la bahía”, “La despedida”,” Zoila”, “Choro”, entre otras, las que de seguro se convertirán en clásicas.
Tanque se renueva, va madurando con su música y podemos ver que Xavier Muller produce el disco (en Rana Estudios), que Sebastián Burbano ahora también toca el contrabajo en un par canciones del nuevo disco, mientras se dedica al diseño de joyas; y así sus integrantes van conociendo otros ámbitos de la vida profesional y relacionándolo con su pasión: Tanque.
La temática del disco inagotablemente trata de una realidad que se repite día con día “Hasta la muerte de su titular”, es decir, del trabajador público, de los burócratas (“Te despiertas y te lamentas de tu rutina, te despides de tus cuatro hijos con una falsa emoción, llegas temprano timbras tu tarjeta y pasarás el café a tu jefe para siempre”); de las mojigatas, los medios de comunicación inicuos, de la religión, de las ciudades y del mismo amor; predestina una clase de vida que se multiplica por todas las instituciones y de la cual somos víctimas todos los ecuatorianos.
Luego de varios problemas en la grabación, de casi tres años en su realización, de crear las muchas canciones en el mismo estudio, y de borrón y cuenta nueva, la odisea fue completada y dio paso a 34 minutos en 15 estridentes y rudas canciones llenas de punk, surf rock y unas notas disipadas de Ska, un estilo propio que refleja su cotidianidad, dejando atrás la política por no ser trascendente en la relativización en la que entramos y así aprovechar el ímpetu del punk para hacerlo más divertido, jocoso y digerible.
El arte del disco nos lleva a un paseo por las instituciones burocrática (vacías de sus funcionarios como casi siempre), con notas de venta, recibos y oficios, donde cada letra de las canciones pone su toque de lógica parodia (”Y cuando sueñas en la realidad, te levantas temblando y te das cuenta que es de verdad todo lo que te está pasando”), que permite destapar la alcantarilla de los problemas de la sociedad.
El show terminó con “año nuevo”, y con la petición de” la hija del Sr. Cobijas” (que no regresaron a tocar y que nos la deben), y así la plaza se quedó con el agua, nosotros con Tanque en la sien incrustado y ellos satisfechos por un trabajo bien hecho. “Y como digo siempre, el punk es mejor escucharlo y vivirlo en vivo, en el pogo, bajo la lluvia o soportando el sol escarnecedor.”
Por: Vanessa Bonilla / Fotos: Jose Fabara Rojas
SOLO LOS FUERTES SOBREVIVEN: Conviviendo entre 2 generaciones H.C.
septiembre 4, 2009 por Dario Granja
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Abriendo el telón de eventos 2008, el concierto “Solo los fuertes sobreviven” presento un cartel diferente, en donde de manera instintiva se debatieron en escenario dos generaciones de bandas hardcore, y permitió cuestionar internamente si la segregación que existe dentro del género, para diferenciar entre lo que es “verdadero” y no, es representativo y compartido dentro de la escena de nuestro país.
Con dos horas de retraso. Convicto fue la primera banda en escenario. Siendo prácticamente desconocidos, sorprendieron. Su sonido aunque todavía carece de un estilo propio; es sólido. Convirtiéndose indisputablemente en la propuesta más consistente y cruda de las agrupaciones jóvenes que se presentaron en este evento.
En segundo lugar llegó Custodia, agrupación formada a inicios del 2007, que como novedad posee entre sus filas dos vocalistas. Custodia tuvo un buen despliegue escénico. Sus líricas encarnan ideas Straight Edge y cristianas. Musicalmente muestran que además de su buena entrega, todavía tienen un largo camino por recorrer.
Los terceros invitados fueron Entre cenizas. Banda formada a mediados del 2006, que en esta ocasión estrenaba nuevo vocalista. Musicalmente la agrupación propone algo más elaborado y amplio, en donde incorporan partes melódicas, destiempos y una clara influencia metalcore. Siendo quizás ese deseo de abarcar un sonido más complejo, uno de los puntos débiles de la banda, exponiendo la falta de un lineamiento claro de su estilo.
A continuación llego Punto de Encaje. Agrupación que fue parte de la historia del hardcore quiteño y que en el 2006 decidió volver con su demo “Días de furia”. Con una nueva alineación P.D.E preciso su sonido, con riffs mucho más elaborados, al igual que una parte rítmica más trabajada. Por parte del público, hubo una mayor participación y entrega, coreando temas como “Perros del Mal” o “Lealtad”.
La siguiente banda en subir al escenario fueron los invitados desde Cali, N.O.F.E. Este cuarteto mantuvo durante toda su intervención una comunicación abierta con los asistentes y presento sus temas al puro estilo NYHC. Si bien esta banda no demuestra un alto nivel técnico en sus composiciones, lo compensan con una entrega honesta y llena de actitud.
Siguiendo con la programación llego Mortero, banda que en 2007 cumplió diez años de trayectoria, los cuales brindaron una de las mejores intervenciones de la tarde, con un sonido definido y bien estructurado. Su repertorio se dividió entre sus nuevos temas, y los clásicos: “piloto automático”, “sabe clave llave” o “pensar para actuar”. Banda de la cual se espera mucho para este año, ya que ha anunciado sacar a la luz su segundo trabajo.
Para finalizar este evento continuó la banda más esperada de la tarde, Muscaria. Conjunto que durante cuatro años estuvo casi ausente, y que en este año promete volver con el disco más agresivo de su carrera. En los directos que dio la banda en 2006 y 2007, los comentarios fueron diversos. O no lograban concretar el sonido contundente de sus discos, o escénicamente faltaba más entrega. Pero a medida que fue pasando el tiempo y con una alineación estable, Muscaria fue adquiriendo de a poco la fuerza original de sus inicios. En este evento afirmaron esa hipótesis, con una presentación bien manejada que demostró el avance escénico de la banda y la conciliación de su música en vivo, presentando temas de su nuevo disco, entre los que hay que destacar “Eres o no eres”, “Mantente en Pie”, y la canción que lleva el nombre de su cuarta placa “Perdura”. Al igual que temas antiguos, verdaderos clásicos de la escena hardcore quiteña.
Al finalizar el concierto, y luego de que un volante titulado “Hardcore o No?”, escrito por Gustavo Dueñas vocalista de Descomunal es repartido entre los presentes, surge entre conversaciones el tema sobre la autenticidad de este género. Mientras permite dilucidar si este tema realmente afecta a nuestra escena, no se logra concluir nada. Lo que si resulta indiscutible es que hacerse llamar “verdadero”, no implica deslegitimar de manera arbitraria el trabajo ajeno.
Por: Darío Granja / Fotos: Jorge Martinez
ATERCIOPELADOS: “Que la felicidad los atropelle”
septiembre 4, 2009 por Oscar Molina
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1999: La diversidad ecológica de varias áreas del país está en riesgo. Para alertar sobre esta realidad e incentivar su protección, bandas de rock tocan en medio del cráter del Pululahua. La mitad del mundo toma lista y Aterciopelados levanta la mano.
2002: La “Carita de Dios” sonríe al tener a Charly, Fito, Crucks, Cerati y Aterciopelados bajo un mismo techo. Fue la segunda ocasión que visitaban al vecino (país).
Confieso no haber asistido a verlos en ninguna de las oportunidades. De ahí que tras dedicarse a materializar sus proyectos en solitario, me resigné a pensar que nos los podría ver en vivo durante algún tiempo. Afortunadamente, la posibilidad de una separación definitiva jamás fue mencionada por la banda. Siempre colaboraron mutuamente; tanto Héctor como productor en el disco de Andrea, como ella en cuatro canciones de “Conector”; material de Buitrago.
Ya en el 2006, sus espacios de exploración individual finalizan con la presentación de una nueva placa: “Oye”. Trece composiciones, trece reflexiones sobre el dinero, el amor y la paz les permiten el reencuentro con sus seguidores, además de retomar la defensa de una causa que siempre hicieron suya: la protección del medio ambiente.
Por esta razón, arriban casi sin previo aviso a Quito para cerrar el “Encuentro internacional sobre cambio climático en América Latina: Clima Latino (2007)”.
Con expectativa acumulada y un saco abrigado fui a verlos en la plaza del teatro. Llegué y el único que estaba esperando cómodamente era Don Evaristo. Sentado, sin inmutarse por nada, miraba como el suelo de la plaza no tenía un solo cuadrado vacío. Cada uno iba ocupándose por un par de Converse, un cuello con corbata, un par de tacos afilados o un niño sobre los hombres de su papá. La sonrisa no se lo borraba del rostro.
Cerca de quinientos oídos, más los tres ubicados sobre el escenario (como parte de la decoración), se preparaban para escuchar a la banda colombiana. De nada sirvió hacer un conteo regresivo a eso de las ocho y veintinueve. El concierto empezaría a las 9 y 45 p.m.; no vaya a ser que los del Teatro Negro de Praga se pongan a bailar cuando escuchen “Baracunatana”.
El tiempo pasó; digamos que tan rápido como pasan los buses por la shyris. Las luces se encienden, las pantallas dicen “Oye” y, mis ojos se centran en la tarima: son Andrea Echeverri y Héctor Buitrago a 2 metros de distancia.
Tan pronto suena “Complemento”, primer sencillo de su reciente placa, digiero que están aquí. Gratis. En un jueves que de no haber sido como fue, lo hubiera “invertido” en ver televisión.
Son ellos. Parece que el tiempo no les ha pasado factura. Saludan con el clásico “Buena noches Quito” y le añaden un “Que la felicidad los atropelle” para continuar con el tema “Que te besen”. El coro de esta canción se presta para que Andrea reparta besos volados y algunas manos se levantan a querer cazarlos cual mariposas invisibles. Yo no lo hago. Lo único que quiero captar son las facciones de Andrea en mi cabeza, pero la gorra que lleva puesta dificulta mi propósito.
Tercer tema en la noche, y tercer tema en “Oye”, la letra de “Don Dinero” sorprendió por el humor con el que expone nuestra dependencia hacia lo material. Fue cuando más se notó que la mayoría todavía no comprábamos el disco; casi nadie la sabía. Pasado ese pequeño detalle, en cambio “Maligno” fue coreada de principio a fin.
Lluvia de aplausos y después habla la madre: “El siguiente tema lo hice para mi gordita”. En las pantallas colocadas a un lado del escenario vemos a una Andrea sin arete en la nariz, con cabello largo y montando una bicicleta que en la parte de atrás lleva una hermosa niña. “Aemeo” (primer sencillo del cd “Andrea Echeverri”) expresa su realización como ser humano y aporta la nota de ternura en la tocada.
Héctor Buitrago sonríe. Saluda con la mano. No habla por los micrófonos. Deja que su bajo lo haga. De repente, una intromisión inoportuna: glifosato en pulmones ecuatorianos (tema que fue mencionado por la agrupación), y una que chica que sube a la tarima con afán de desacreditar el financiamiento de la presentación. Escena risible que sirvió de preámbulo para que escuchemos “Canción Protesta” en vivo. Por su letra transitan nombres de conocidos artistas: Mercedes, Violeta, Silvio, Manu Chao, entre otros; un homenaje por su fe en la música como herramienta de cambio.
Es momento de otro antigüito. “El estuche” y un mensaje que pasa a ser una bofetada en estas épocas donde es pecado ser una “gordita horrorosa”. Y en seguida, como anillo al dedo, “Hagamos las paces”; si la canción de la paz en las misas no ha dado resultado, pues ésta si lo haría.
“Nuestra Pachamamita está sufriendo. Hay que consumir menos definitivamente” dice la vocalista y marca la pauta para que el sonido de “Luz azul” se sobreponga al ruido de los escasos autos que circulan alrededor del lugar.
Luego, dos canciones en un orden paradójico. Primero “El álbum” y luego “Insoportable”. La una que reza: “El álbum de mi cabeza solo con fotos tuyas se llena”, y la otra que implora: “Por lo menos una vez no seas tan insoportable”.
Ya casi era hora de volver a la casa. Potpurrí final con lo mejor de lo mejor. “Bolero Falaz”, como no podía ser de otra manera. Después, “Pipa de la paz” con la conclusión adecuada para el ensayo sobre el calentamiento global que se plantea hoy por hoy.
Al ratito, cuestión de acción y reacción. Anuncian “con está nos despedimos” para provocar el consecuente unísono de “otra, otra, otra”. Antes de irse, “Candela” para todos. Andrea se ganó la atención del público por su desenvolvimiento escénico durante el concierto, pero aquí, para mí por lo menos, deslumbró. Faltaba el último. Ahora a decidir. Con más organización que el cuerpo legislativo pedimos “Baracunatana”.
Bastó un “Gracias Quito” para que todo quede tal como empezó: instrumentos sin sonido en el escenario, luces apagadas, sacos bien abotonados por el frío y alguna que otra depresión que volverá mañana. Me olvidaba algo. Me acerco donde Don Evaristo, puedo respirar. No se le ha borrado la sonrisa del rostro.
Por: Oscar Molina / Fotos: Darío Granja
SAN PEDRO MUSIC CAMP: El rock alternativo según San Pedro
septiembre 4, 2009 por Dario Granja
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La música independiente ecuatoriano ya no posee fronteras internas, a lo menos, eso se sintió el domingo 15 de Julio, en el SAN PEDRO MUSIC CAMP; evento que se une al circuito de nuevos festivales que nacen por motivos de celebraciones locales.
Es medio día, las principales calles de la ciudad de Pelileo se ven abarrotadas por el tradicional desfile que incluye carros alegóricos, curiosos y comerciantes. Pronto empezara también la competencia de coches de madera. Falta pocos minutos para que inicie el festival San Pedro Music Camp. Tomando calles paralelas, esquivando a toda la multitud, encuentro por fin el complejo turístico citado, que en realidad, se asemeja más a un parque ubicado al fondo de lo que parece un pequeño valle. Todavía ninguna banda se presenta, están en prueba de sonido.
Desde lejos no parece tratarse de un concierto de rock, más bien tiene un ambiente diverso, familiar, donde personas de todas las edades, vendedores de globos multicolores, heladeros e incluso caballos rodean el sitio.
Ya son las 2 de la tarde, la primera agrupación que sale a tarima son Varcage, la banda local. Con un sonido muy apegado al rock and roll básico, tocan algunos temas inéditos, covers que animan, mas su propuesta aun carece de solidez.
La siguiente banda hace dos años fue el referente del punk-ska quiteño, siendo la voz de toda una inmensa cantidad de jóvenes alternativos, diferentes. En ese tiempo Chulpi Tostado sorprendió, no estaba conformada por grandes músicos, sus letras no eran complejas; más bien resultaban simples y recurrentes en su género. Pero lograron llegar alto. Así, luego de ausentarse por un largo periodo de escenarios, la banda capitalina presento algunos temas de su nuevo material “No somos los mismos de ayer”, pronto el apoyo de su público no se haría esperar, pogearon y corearon sus antiguos temas, prendiendo el festival en Pelileo.
Desde Ambato, Fusión Mutágeno continuó. Con un público abierto, dispuesto a disfrutar, el trío hip-hop logro conectarse, presentando temas de su disco “volátil”. Remataron, invitando a Guanaco Mc. en los temas “Más y más” y “Money”.
A días de presentar su segunda larga duración “Espíritu virus”, los brutales Cafetera Sub se apoderaron de las tablas. Cafetera nunca ha sido una banda fácil de recibirla, su sonido ha sido un experimento, siempre vanguardista, nada complaciente, pero enmarcados en lo que ellos quieren ser: una banda de metal old school. En vivo todo es agitación, desenfreno, gritos hirientes y sucios, posturas insólitas. Su repertorio incluyo temas de su antigua placa “Deidades Desenmascaradas”, nuevos temas, y también viejas rarezas poco difundidas, llegando directamente a su público, que reclamaba caos.
Luego de participar en un tema como invitados junto al anterior grupo, Mortero llegó. Renovados, con nuevos temas, nuevas noticias bajo el brazo y con todos los ánimos para presentar en los próximos meses su segundo disco. La banda icono de Ambato, presento un show enérgico, donde temas como “piloto automático” o “sabe clave llave” lograban despegar del suelo tanto a sus integrantes, como a los asistentes. Sus nuevos temas daban una muestra de su actual camino, trazado por riffs contundentes, pasajes melódicos y densos en las guitarras, junto a una voz que no le teme a los ratos de mesura como tampoco a los momentos de ferocidad vocal. La banda se halla con un sonido más avanzado, con una estructura más progresiva, en ratos cambiante, pero sin fallar ni confundir a todos sus seguidores.
A estas alturas, próximo a que termine la banda su presentación, me debo de retirar, agotado, Quito esta distante, mas de tres horas esperan de retorno. Papa chango era la última banda, su sonido reggae me lo tendré que reservar para otro momento, no por mucho, pronto editarán su disco “Caminante”. Buenas noticias esperan a la escena alternativa.
Por: Darío Granja













