BLOG: Frozen River / Película (Recomendación)

septiembre 3, 2009 por  
Blog

frozenME QUEDÉ HELADO.

Gracias a Dios ya me pasó la época en que sólo veía ‘Cine Latinoamericano’. Ya saben, como una más de las posturas antitodo, pero en especial antiHollywood. En esa época (hace año y medio) pasé a punte drama filmado en Perú, Argentina, Chile, entre otros. Las escenas comunes eran: resquicios de dictaduras, prostitutas con dificultades para criar a sus hijos, quejas o alabanzas a la Revolución Cubana…en fin. Me intoxiqué. Y ojo, no digo que no valga la pena ver estas cintas, a lo que me voy es a que de vez en cuando hace falta algo diferente.

Por diferente, y no voy a negar que se me sale el dejo intelectual que lastimosamente llevo dentro, me refiero a películas gringas con contenido. Lo confieso: todavía me cuesta gastar USD 1,50 en una comedia de Jim Carrey sin sentirme estúpido. Pero de a poco lo estoy superando.

Volviendo al motivo del post, la última película que vi se llama Frozen River (Río Helado). La compré porque, claro, tuvo nominaciones en los Oscar, en la portada de la versión pirata había tres de esas menciones de premios que van en medio de dos ramas de laurel (si es que es esa planta) y porque lamentablemente no había la temporada de F.r.i.e.n.d.s que buscaba.

Y a los tiempos me concentré tanto en una trama. El personaje principal es Ray, una gringa que vive en Nueva York, pero medio lejos de las luces y los rascacielos, y trabaja en una tienda tipo Mi Comisariato. Tiene 2 hijos y el esposo es un apostador compulsivo que se gastó toda la plata que estaban ahorrando para comprar un casa. Para colmo, el susodicho se fuga y Ray tiene que mantener a sus críos. Hasta ahí, podría sonar típico. Pero todo gira cuando, en un afán desesperado por conseguir dinero, Ray se topa con Lila, una mohwak (más claro: una man care china-care india; no se me enojaran los intelectuales con la explicación) que pasa inmigrantes ilegales al otro lado del Río Saint Lawerence (cerca de donde vive la gringa), que los acerca a Canadá.

La herramienta de trabajo es el carro de Ray. Allí les ‘acomodan’ a los inmigrantes donde sea y les pasan de un lado al otro como si nada. Lo siguiente es de suponer: como diría un personaje de novela mexicana, en un momento “todo cae por su propio peso”. Pero vale la pena comprobarlo por uno mismo. Este es uno de esos dramas en los que se termina agradeciendo por lo que se tiene y donde se vive. Una muestra, seguramente feliz para algunos, de que a ciertos gringos también les va mal y les toca hacer malabares para salir adelante.

Recomendada para sacarle pica a algún amigo intelectual-indie y darle una buena utilidad al tiempo libre.

Angel Dimitri

QUE TAN LEJOS: Fotografías sin revelar

septiembre 1, 2009 por  
Articulos

quetanlejos1

Por cuarta ocasión, selectas piezas cinematográficas cruzaron  la línea ecuatorial.

Durante once días de programación en las salas del Ocho y medio, Cinemark, Cinemateca y La Casa de Al Lado, cada cinta proyectada en el 4.° Festival Iberoamericano de Cine Cero Latitud interpuso al público frente a realidades que permitieron dilucidar si: ¿otro mundo es o no posible?

El colombian dream (Colombia 2005), La perrera (Uruguay 2006),  Agua con sal (España 2005), Choking Man (USA 2006), Temporada de patos (México 2004), Prohibido prohibir (Brasil 2005), La sagrada familia (Chile 2004), Los suicidas (Argentina 2006), y El violín (México 2005), entre otras, aportaron  distintas visiones al imaginario del público asistente.

Quetanlejos2Por su parte, las historias cortas posicionaron su marca a través de varios cortometrajes participantes dentro del festival: Hay cosas que no se dicen (Gabriela Calvache-Ecuador), 20 mil (María Gamboa-Colombia), La librería (Venezuela 2005), Montaje descarado (Pancho Viñachi-Ecuador), etc.

Ganadora de cuatro reconocimientos: Mejor Largometraje del 4.° Festival Iberoamericano de cine Cero Latitud, Premio Mirada de Mujer, Premio Signis Internacional, y Premio del público, Qué tan lejos, la más reciente producción ecuatoriana dejó esta nueva  incógnita  por resolver: ¿otro Ecuador es posible?

Imagino que durante los tres años de elaboración que tuvo la película, su directora Tania Hermida constantemente se preguntaría ¿qué tan lejos llegará este largometraje? No por ambición, sino por convicción. Por palpar si su mirada íntima del país, la compartimos todos quiénes habitamos “El Ecuador, man, el Ecuador”.

Dos personajes, dos sentimientos, dos miradas distintas de una misma realidad convergen en el recorrido de un territorio donde “nada tiene que ver con nada”. A ratos nos identificamos con la Tristeza, a ratos con la Esperanza; y al final de cuentas somos el compendio de las dos.
Es que tanto lugar conocido, pero no explorado,  provoca la sensación de ser  un espacio único “bonito dizque es el Ecuador”, y sin embargo, todavía nos amilana una realidad en la que el final feliz siempre depende….

Paisajes dignos del mejor acuarelista, gente que valora las “pequeñas cosas”, y hasta playas cuyo mar tiene su carácter conforman un país donde seguimos sintiéndonos extranjeros.

Quetanlejos3He aquí la lejanía alcanzada por este gran trabajo: hacernos reír para luego reflexionar cuando  nos miremos al espejo, en la calle los unos a los otros, en la mesa, en el bus, en el gusanito.
Tristeza y Esperanza han hecho un viaje intangible. Olvidaron prejuicios, borraron estereotipos, anularon expectativas y mataron penas para luego depositarlas sobre el cauce del Tomebamba, y en ese rincón asequible del recuerdo.

“No te creo nada, pero tienes razón” dice la Tristeza. Corren créditos, aplausos, sale la música y en la voz del Napo un Ecuador que nos deja un mensaje en el velador: Cuando pienses en mí, encuéntrame en las cosas más  sencillas, en esas cosas leves y profundas….”.

Por: Oscar Molina

« Página anterior