Escucha la nueva canción de Alicia se tiro por el parabrisas

Junio 2, 2010 por Plan Arteria  
Locales

aliciaespectroLa agrupación capitalina de rock alternativo Alicia se tiro por el parabrisas presenta el segundo single de su próximo álbum. Esta nueva canción de la banda liderada por los hermanos Vor, da nombre a su nuevo trabajo discográfico, producido por Zetha (Koyi K Utho), y el cual se espera salga a la venta en este año.

Escucha a continuación Radioespectro:

 
 Alicia se tiro por el parabrisas - Radioespectro [2:58m]: Play Now | Play in Popup | Download

Rock in Kill City

Febrero 22, 2010 por Plan Arteria  
Locales

Follder_AliciaSTXPLas bandas Follder (gye) y  Alicia se tiró por el parabrisas (uio) compartirán escenario este 27 de Febrero en el Auditorio de la Alianza Francesa (Hurtao 436 y José Mascote).
Este evento  organizado por Colectivo Musical Cultural, promete estar cargado de puro Rock y contará con la intervención de una banda invitada sorpresa.

“Rock in Kill City” tendrá un costo de $5,00.


Más información:

http://www.myspace.com/aliciasetiroporelparabrisas

http://www.myspace.com/follder

 
 Alicia se tiro por el parabrisas - Motel [3:02m]: Play Now | Play in Popup | Download

ALICIA SE TIRO POR EL PARABRISAS: En el mundo de Alicia

Septiembre 3, 2009 por Dario Granja  
Articulos

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La banda que en el año 2006 logro reanimar el rock alternativo ecuatoriano esta próxima a regresar con una nueva placa.
Desde su lugar de repaso, Alicia se tiro por el parabrisas hablo con Plan Arteria, para contarnos la historia detrás de la banda, sus nuevos proyectos y el nuevo disco que pretende derribar las fronteras ecuatorianas.

Ya comienza a oscurecer al norte de Quito. Los  Alicia se tiro por el parabrisas se encuentra en el cuarto de ensayo depurando las maquetas para su próximo álbum. Dentro del lugar, todo está forrado de negro, una pequeña bombilla incandescente es la única fuente de luz. En el piso un ventilador condiciona el ambiente. El espacio es suficiente para la banda, pero no tanto para invitados. Dado el momento, suenan los posibles nuevos temas que conformaran su segundo disco, la mayoría todavía no tienen letra, pero musicalmente ya revelan un camino definido. La banda está explorando más su propuesta y la inclusión de una batería electrónica lo demuestra, generando un sonido mucho más sólido y amplio.

alicia2A inicios de los 90 un genero logro detonar la cabeza de millones de jóvenes en todo el mundo, llevando el rock alternativo al mainstream y el éxito comercial. Ecuador también lo acogió, pero con el módico retraso que sufren los países latinoamericanos. Era precisamente en ‘El primer tributo al grunge’, realizado en la Cantina Subterránea en el año 1999, donde la historia de Alicia se tiro por el parabrisas se definiría. Karma banda de covers que en aquel tiempo conformaba Alex Vor (vocalista de Alicia), participo dentro de este evento. Al momento de su presentación y por el lado del público, Daniel Heredia (guitarra en Alicia), reclamaba efusivamente que toquen ‘Downer’ (Nirvana – Bleach.1989). Nunca lo tocaron, pero ese fue el primero de muchos encuentros de los fundadores de Alicia.

Todo siempre giro alrededor de Nirvana, su amistad se baso en un constante intercambio de cassettes, b-sides, libros… de la banda de Seattle. Los dos sabían tocar guitarra, comenzaron a intercambiar conocimientos y un día se citaron en el parque La Carolina. Durante toda una tarde no pararon de interpretar temas de la banda de Kurt Cobain. En ese momento e imprevistamente nació, “Nunca te cases con ese ferroviario”, agrupación que realizaba covers acústicos de bandas grunge, y se presentaba en pequeños bares capitalinos. No duraron mucho, nunca encontraron baterista y llego un momentos en que se cansaron de los covers, mientras la necesidad de crear  temas propios se hacía más presente.

La idea de formar una banda, fue el resultado de un camino que se trazo hace mucho tiempo, un deseo que persiguió Alex Vor. “Yo siempre supe que iba a tener un grupo. Desde los 3 años mi mamá me decía que yo cantaba Michelle de los Beatles y decía que iba a tener mi propia banda”, “Hubieron momentos que me marcaron, como la muerte de Kurt Cobain. Justo estaba viendo MTV, cuando salió la Ruth, para pasar un flash informativo donde  Kurt Loder de MTV2 anunciaba que Cobain había fallecido. Esos fueron unos de los pocos recuerdos que marcaron el porqué de formar Alicia”.

El nombre de la agrupación ha sido uno de los factores que llamaron primero la atención. Dentro de todas las entrevistas en medios, siempre se producía la pregunta recurrente del porqué de su origen. En un inicio el discurso de la banda era largo y bastante complejo. Ahora, lo justifican de una forma simple pero justa con la realidad: “salió de un capítulo de Los Simpson que teníamos, en donde Troy McClure (showman de Springfield), declaraba que había participado en los documentales Alicia se lanzo del parabrisas y La decapitación de Juanelo Domínguez el burócrata. Entre estos 2 nombres se pelearon para llamar a la banda”

alicia3Conformada oficialmente la agrupación, con Alex Vor, Daniel Heredia (quienes lograron turnarse por temas la guitarra y el bajo), junto a Juan Carrión en la batería. Decidieron grabar su primer demo con el nombre “Asma” en el año 2003.
A poco tiempo  de lanzar este demo, la banda sufrió varios cambios: ingreso David Vor en el bajo, dejando abierta la oportunidad de utilizar dos guitarras, al igual que musicalmente se abrieron a experimentar más. “Nosotros éramos Nirvana, Pearl jam, Smashing y solo hasta ahí. Hasta que salió el Neon Ballroom y el Diorama de SilverChair. Esos discos nos abrieron los ojos ya que SilverChair dieron pasos gigantescos en cada disco”. “Por esa época ya grabamos el demo, pero en ese momento sentimos que faltaba algo, se asemejaba demasiado nuestro material al grunge de los noventas. De ahí quisimos hacer un trabajo tratando de ser lo más honestos, y evolucionar”. Explicaron Alex y Daniel.
Terminando su etapa netamente grunge, en el 2005, comenzaron a grabar “Radiestesia” en The Room studio. Esta vez dos guitarras dieron mejor resultado y diversificaron su sonido. Andrés Mandini estuvo de baterista en aquel tiempo. Todo el disco se lo realizo bajo la supervisión y producción de Agni Calvo. “El Agni pulió nuestro trabajo, porque nosotros teníamos un sonido de garaje, ya que éramos empíricos. El nos enseño que la distorsión debe de escucharse bien, que tenga las frecuencias adecuadas con el bajo”.
Con una notable evolución de su primer demo a su primera larga duración, y dando paso a la inclusión de José Vergara como nuevo baterista, a la agrupación se le abrieron muchas puertas, justo en una época donde casi no hubo producciones musicales ecuatorianas; cerrando el año 2006 con una enorme cantidad de fanáticos, casi todas las  copias vendidas de Radiestesia y una representativa participación en el festival más grande del país: QuitoFest.

Llegado el presente año y mostrándose implacables ante una escena que va en contracorriente, la banda avanza con total firmeza: su próximo proyecto es lanzar un nuevo video del tema reeditado “By pass”, el cual fue grabado en el centro de la ciudad, en el manicomio San Lázaro y cuenta el pasado de la historia del personaje de su primer video Lo que sigue. “Queremos presentar que paso con la man, en donde esta ella en el principio de su adicción, la cual empezó por sus amigos”. Un tema que Alicia se tiro por parabrisas maneja con mucha seriedad. “Lo que pasa es que en nuestra familia y  personas que conocemos muy allegadas a nosotros, se tuvo ese tipo de problemas. Nosotros lo logramos percibir desde otro punto de vista, en el cual ya no se trata simplemente de juzgar a las personas que caen en adicción. Sino tener un criterio más interno y conocer los diferentes problemas y las diferentes etapas que les toca pasar para llegar a eso. Es un tema que actualmente nos sorprende porque se está haciendo de lo más común, entonces era necesario sacarlo. Justo creo que el tema Asma, es el que mejor habla de eso, a pesar de que se lo escribió en 1991, creo que ahora era el momento de que surgiera”.

Ahora, la banda acelera la producción de sus nuevos temas y explican el motivo para sacar su segundo disco en este 2007. Todo ocurrió a mediados del año, luego de la gira de medios por Colombia, la cual se dio gracias a los contactos que establecieron en el pasado Siq, antes de su participación en el Rock Al Parque.
En esta gira, Alicia se tiro por el parabrisas logró presentarse en los principales medios alternativos colombianos: las emisoras “Radiónica” y “Radioactiva”, al igual que en la revista “Shock”.  Aprovechando su visita al vecino país, lograron establecer un contacto inesperado con Zetha (baterista de Koyi K Utho), quien logro escuchar a la banda y entusiasmarse a tal punto, de ofrecerles ser el productor de su próxima placa y presentarles a Lucrecia. Una de las manager más reconocidas en el medio latinoamericano por su ejemplar trabajo junto a Koyi K Utho, quién también se intereso por la banda.
Establecidos los contactos, regresaron al país con el propósito de preparar quince temas, de los cuales esperar escoger once, que conformaran su nuevo disco. Alicia espera entrar a estudio a inicios del mes de noviembre, junto a Zetha, para dar forma al nuevo material.

Las nuevas letras trataran de lo que le preocupa a la banda,  “tomaremos cosas de lo que a la gente le interesa: la realización y el crecimiento del poder humano. Aquí en nuestro medio se toman muchas cosas superficiales; nosotros no toparemos temas políticos y religiosos, nosotros no tenemos ninguna religión sino un pensamiento más holístico; A nosotros nos gusta hablar de muerte, yo personalmente me quiero enfocar en eso, es sobre el poder de la atracción, siempre hablo de la muerte de una forma más optimista. La muerte no es quizás netamente morir”.

Por: Darío Granja

QUITOFEST 2006: La estocada del Quitofest

Septiembre 3, 2009 por Plan Arteria  
Articulos

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Yo no sé lo que les parezca a ustedes – aunque puedo imaginarlo-, pero para mí lo único que salva a las anodinas festividades de Quito, es el QuitoFest. Y como para no sonar especulativo digamos que, al menos para unas 40 mil personas (entre quiteños, residentes en Quito y afuereños que cada año llegan exclusivamente al festival; niños, adolescentes y adultos, mujeres y hombres de todo estrato socioeconómico) que no gustan de usar sombreros de Panamá -¿o de Montecristi?-, de paño o de cowboy y de tomar Moscatel en bota de cuero para sentirse por algunos días embebidos por el espíritu caricaturesco de su frustrada herencia ibérica, y eso mientras observan cómo un toro se vuelve burla de un torero con la arrogancia ceñida al alma como las panties rosadas a su pubis matador, el QuitoFest es, digamos, el único espacio masivo de construcción identitaria alejado de costumbrismos colonialistas; de producción, promoción y proyección cultural sin fines de lucro, y de pretensiones beneficiosas para un conglomerado humano que, a diferencia de las ferias del gran poder taurino apoyadas sin cabildeos por los estamentos de la gestión pública y la información, suele recibir de parte de las instituciones establecidas para la promoción cultural, poco más que lo mínimo y así, bajo el pretexto de la inclusión, complacer a esos otros que caminan por la vereda del frente. Como si se tratara de una dádiva.

Siempre, el movimiento de la música independiente del Ecuador ha sido la bestia tambaleante, proclive a fallecer por no ser indispensable para una estructura administrativa que prioriza en su agenda “cultural” los festejos de incoherencia tradicional, de vacuidad identificativa y de deleznable relevancia futura en términos de producción artística. Evidentemente el rock no genera los millones que sí las corridas. Lo que no entienden los encargados es que espacios como el del QuitoFest, aparte de permitir la manifestación musical diversa y tolerante, ergo, de verosímil acción integradora, es una plataforma que, de ser incentivada en la medida de su importancia colectiva, bien podría significar la pauta de un empoderamiento discursivo de quienes también tenemos algo que plantear desde la música y desde la palabra. Desde nuestra estética, por supuesto. Desde esa ética que a veces desestabiliza.
La música –y en general la creación artística independiente- ha rendido circunvalando la ausencia de políticas en materia cultural y por debajo del mainstream de la algarabía futbolística, y así, a pesar de los eternos ¡ole! oficiales, ha sabido mantener resonantes las distorsiones de sus esfuerzos entre la gente preocupada. Y en esto ya vamos años.

“…entre la obligación (del Estado) de generar espacios y velar por un desarrollo cultural en la diversidad, y cualquier forma de imposición del “valor oficial” de la cultura, hay una distancia enorme”. (CARÁMBULA, Gonzalo, La creación cultural desde el consumidor, FLACSO virtual, Argentina, 2006)

Como para formalizar esa presencia y agrupar las tendencias sobre una misma tarima, y así encarar las escenas internacionales con la fuerza de un solo movimiento, el QuitoFest se creó hace cuatro años de la convicción de cuatro practicantes de la gestión musical. Álvaro Ruiz y Edgar Castellanos, miembros de la banda rockera Mamá Vudú, y Rodrigo Padilla y Jalal Dubois, gestores culturales y personajes mediáticos, advirtieron la necesidad de montar un festival que permitiera a todas esas bandas locales mostrar su trabajo frente a la mayor cantidad de público que se reúne al año en un evento de esta naturaleza con acceso gratuito; y a los grupos extranjeros que comulgan con el proyecto más por la difusión que por los dividendos, acceder a un mercado y a un público con el que – en la mayoría de los casos- no habían tenido contacto directo.

Quitofest2Así, el cuarto festival consecutivo se desarrolló con el profesionalismo y la gestión operativa evolucionada, dando cuenta de un proceso maduro de estabilización, tanto en el sentido estricto de organización como de consolidación de un espacio de aglutinamiento social –preponderantemente juvenil- en el que organismos e instituciones oficiales encontraron importante y deseable la transmisión de mensajes de contenido social. De ese modo, la Secretaría Técnica del Frente Social (entidad gubernamental), la división de lucha contra el SIDA y la que vela por la igualdad de géneros de la Organización de las Naciones Unidas; el Ministerio del Trabajo, el Programa del Muchacho Trabajador, entre otras entidades, encontraron, al fin, una vía de comunicación alterna para los estudios anuales que, tras los respectivos discursos de presentación, suelen terminan archivados como teoría de consulta estadística en los anaqueles institucionales.

Mensajes por la prevención del HIV, por el derecho a puestos de trabajo de los jóvenes en edad legal para trabajar, y por la erradicación de las peores formas de trabajo infantil, entre otras, fueron las consignas que desde los stands de información o desde la tarima a través de las palabras de los músicos, se dispersaron entre el público para demostrar que, incluso por la oficialidad, un espacio como el QuitoFest puede ser aprovechado cuando se tiene un ápice de creatividad para manejar la comunicación, y otro poco de iniciativa para desechar los prejuicios.

La primera jornada, como ya es costumbre, se dedicó al rubro de los pesos pesados. Los más de 30 mil vatios de salida y la tarima de 20 x 15 metros fueron inaugurados por el power core de Madbrain, y la gente ya demostró que la tarde iba a ponerse dura. Curare, una de las bandas más intensas que a mi gusto ha sacado la cabeza en este año, volvió a armar un show tan emotivo como el de la Fiesta de la Música. Con su montaje, los sanjuanes y los albazos en la amalgama con el hardcore adoptan una dimensión verosímil, tan sentida como en sus formas tradicionales, pero de potencia ulterior.

Descomunal se mantiene como una de las más populares y respetadas por la sencilla razón de que su puesta en escena es, ante todo, carente de artificios. Su postura recia es la proyección de su conciencia. Al menos, eso dejan ver.

Quitofest3Likaón es de la camada de los veteranos del metal, por lo menos de los que se han mantenido. 11 años en escena hablan, en lo mínimo, de la constancia aplicada a fondo. La del metal es aún más, una subtribu en eso del underground: la autogestión su emblema, el margen su hogar.

Los californianos Death by Stereo se metieron con el público directamente: el cantante se lanzó al pogo popular y con eso la gente ya los incluyó en los highlights de la tarde.

Total Death es otra esfinge de la vieja guardia, llevan 15 años despostillando platillos y pocos lo sabían. Es otra de las cosas que logra el festival: develar públicamente vidas musicales.

En el backstage la cosa se calentaba en repunte a la lluvia que cumplió su amenaza. Unos colombianos buscaban trago antes de subirse al ring, pero casualmente nada líquido circulaba alrededor. Se subieron igual, y el personal del metal que los conoce desde hace años, estalló con las camisetas negras empapadas de furia. El cantante de Masacre habla, lo hace como cualquiera, con la voz de la naturaleza, proclama unidad entre los pueblos de América, pero cuando canta su voz se vuelve la de un dragón. Y cuál es la novedad. Ninguna. Solo que no deja de causarme extrañeza la bipolaridad vocal y de posturas. La vena integracionista del latino en la guturalidad ardiente del diafragma, y luego, tras bastidores, la confesión de que el presidente Uribe le parece “dentro de lo peor, lo mejor”. Yo no sé.
Por atrás la niebla se espesa. En la antesala de los camerinos la gente se guarece de la llovizna y en uno de ellos, completamente solo, con las manos en los bolsillos y cubierto el rostro por una capucha, está el gordo de los alaridos más salvajes del hardcore punk. Frente a frente es como un oso de peluche afable y customizado, con los piercings y los tatuajes a la altura de su potencia escénica. Sobre las tablas él y su banda son un torbellino devastador que no devastó lo suficiente. Los Ratos de Porao se bajaron antes de hora. Un solo imbécil hubo entre el público que alteró en mal plan el rock and roll. Y nadie hubo para impedirlo.

Día 2: Fusión mutágeno puso las manos en el aire junto a un colectivo que sacó el hip hop de las secuencias y le puso guitarra funkera, percusiones prudentes y scratches cortantes. Guanaco saltó al micro y los franceses de La Caution que ya habían arribado le pusieron ojo a ese flow particular. Luego, cuando en la noche final, por alguna razón extraña los franceses terminaron en mi casa con una botella de Appleton sobre la mesa, me comentaron que les gustó el hip hop ambateño y en particular el rapeo del cantante de Sudakaya, pero que les llamó la atención el nivel bajo del volumen al que sonaban sus pistas. Y es que claro, cuando ellos subieron al escenario, sus secuencias se treparon casi al doble de potencia. Los bajos dejaban una huella dilatada en el interior del pecho, y sus rimas aceleradas, a pesar de la metralla lingüística ajena, buena espina soltaron: “it ´s all about the vibe”, dijo el rapero NikkFurie.

Alicia se tiró por el parabrisas y por el lado de la fórmula juvenil del rock. De estar en México ya engrosarían la camada de Panda y de División Minúscula en eso del postgrunge para adolescentes melancólicos.

Quitofest4Alma Rasta, la buena sorpresa del festival. Su onda volatilizó la tarde, el público se enganchó, pidió más y lo obtuvo, pero eso retrasó la programación. Buen feeling de reggae crudo mientras el personal de escenario empezaba a preocuparse por el cronograma atrasado. Y yo sigo preguntándome: ¿de dónde salieron todos esos rastas que pregonan el Jah vibrazion a 2800 metros sobre el nivel del mar?

La electrónica se hace en vivo, con los aparatos precisos y sin las poses de los divos de las mezclas. F415 sabe de manipulación tecnológica.

Se viene la lluvia. Por ahí calienta un fruncido de trenzas azules que parece dispuesto a incendiar el escenario. Pero yo ya lo conocía. En Rock al Parque, el festival de los festivales en América Latina, el organizado por la Alcaldía Mayor de Bogotá y el Instituto Distrital de Cultura y Turismo; el que es promocionado por el Gobierno como destino turístico y el que, para dar un dato, tiene la dirección www.rockalparque.gov.co, ahí mismo, yo ya lo había visto, con igual intención de comerse al público, pero allá, como aquí, sin poder lograrlo. Su experimentación es interesante y los resultados, placenteros, pero no para un festival masivo. Objeción, señores del QuitoFest, había otras opciones.

Rocola Bacalao se trepó con el aguacero caído y con la advertencia de recortar su show. La noche se venía y aún faltaban dos duros. La noche se vino sobre la tarima. Flojo monitoreo y un amplificador de guitarra que se quemó, pero una vez más, el público, tan generoso y tan permisivo.

Volvieron los jefes. La banda de culto en vida está como recargada de coraje. Con respeto máximo a Paúl Segovia, Lucho Pelucho es un maldito de las cuerdas. Franco ha sabido cantar. Igor es el plazuela rabioso de siempre. Sal y Mileto es el papá.

Quien pensó que sin Fidel Nadal Todos Tus Muertos fenecería, bastante que se equivocó. Ni falta que hace. El pequeño Pablito –actual y único cantante- se retuerce en adrenalina, juguetea con una capoeira punkera y se interioriza acurrucándose bajo la batería para desearle pronta muerte a Pinochet (tus plegarias fueron escuchadas, Pablito). Las luces no programadas se encienden y dejan ver en perspectiva a los valientes que soportaron la lluvia y el descontrol. Son los hijos del rock and roll que insisten con el mosh. Unas llamas de artificio brotan de unos generadores que anuncian PELIGRO mientras la batería acelera el traqueteo del punk. En lo que se extinguen las chispas, mi memoria recrea el estribillo de un nuevo merengue-hardcore de los Muertos: …que cada quien hable en su lengua / la que sea / que cada quien vaya a donde quiera / que cada quien cruce la frontera / la que sea… y la cuarta edición se cierra.

Por la madrugada, presa de la curiosidad y del whiskey, me lanzo:

- Pablito, ¿cuál es la relación de Todos Tus Muertos con Fidel Nadal?

- Ninguna, no tenemos nada que ver con él.

- En una biografía de Manu Chao que leí, él cuenta que rompió relaciones con Fidel Nadal porque éste de pronto asomó con ciertos “arranques fasistoides”…

- Es verdad, ese tipo es un facho.

Por: Santiago Rosero*

*Corresponsal en Ecuador de Rolling Stone

Elrestoesmio.blogspot.com

CURSOR Podcast N 6

Septiembre 2, 2009 por Cursor  
Cursor Podcast

cursorpodcast6

CURSOR # 06 / Sexta emisión del podcast quincenal de Cursor.

En este episodio va a sonar:

Juan Son

Passion Pit

Marcelo D2

Phoenix

Zion 012

Los Fabulosos Cadillacs

Alicia se tiro por el parabrisas

Placebo

Bajofondo

Tanque

y más

 
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