BLOG: Historias de un sillón reclinable – Cita a ciegas
“Silencio largo durante dos semáforos. Primera lección: conocer un poco de economía básica antes de ‘atacar’ a la economía interna de un país, en especial de Argentina”.
Jorge Renza no es homofóbico. Lo descubrió cuando vio los partidos del primer campeonato gay de fútbol que se jugó hace un año en el Parque Sarmiento, en Buenos Aires. Nunca se sentó en los graderíos a ver los cotejos. Sólo los miraba a través los rombos de la alambrada. Es que le daba miedo que lo hicieran parte de los festejos. Cuando uno de los equipos metía un gol, todos celebraban en trencito y bueno, vos sabés che… mejor de lejitos, ¿no? Aunque hay que respetar los gustos de cada quien.
BLOG: Historias de un sillón reclinable – Chifa Keiko
“Lima, en realidad, sería un paraíso para un apostador compulsivo que sea adicto al wantán, pues hay más casinos y chifas que árboles”.
En Lima tuve mi primera rasurada a ciegas. Parado bajo el chorro de la ducha, me puse la espuma de afeitar y entrecerré los ojos. Despacito, con miedo a ver sangre chorreando en cualquier momento, empecé a rasurarme. Con cuidado, haciendo bien las respectivas muecas, estirando la cara para no cortarme en las comisuras de los labios. Ése fue el precio del ahorro.
BLOG: Historias de un sillón reclinable – ¿And you?
“Pero las fotos son sólo un resumen de la parte feliz de los viajes. Las anécdotas (en su mayoría) no se cuentan en píxeles. Resulta que, en Trujillo, también ha habido travestis y que estos han sido los vecinos de hotel”.
Cuando uno viaja asume una actitud de gringo. Todo es bacán, todo es hermoso, todo wonderful. La misma plaza con el arquetípico monumento de un ángel empuñando una espada no causaría tanta impresión si estuviera colocado en una plaza de Machala, pero como estamos en Trujillo (Perú) es básico tomarse una foto ahí, debajo de la estatua.
BLOG: Historias de un sillón reclinable – La mona con vestido sedoso
“En nuestro recorrido experimentaremos lo más parecido a un sauna móvil, ambientado con el vaho de las bocas abiertas y las transpiraciones evaporadas. A eso hay que añadir los llantos ininterrumpidos y el manifiesto del compañerismo oloroso”.
BLOG: Historias de un sillón reclinable – Intro
El blogger de cabecera de Plan Arteria, se va de viaje por Latinoamérica. Con un presupuesto recortado y sin tener experiencia de trotamundos, Dimitri toma la ruta por dos meses. Sigue a partir de este momento estas “Historias de un sillón reclinable”.
INTRO
La rebeldía me queda un poco grande. Rara vez encuentro camisetas extra small de Hellowen o Slayer. Ahora le hago más a las jornadas libertarias y, si me va bien, llego hasta la Independencia.
BLOG: La Teta Asustada / Película (Recomendación)
Fausta tiene una papa en su vagina para evitar que cualquier terrorista la viole. Cuando ella nació, “nació el terrorismo”, dice su tío. Es por eso que vive con miedo a los otros, sobre todo a los hombres. Su timidez es hiperbólica. Es un síntoma propio de la ‘Teta Asustada’, una enfermedad que, según la creencia popular, las madres transmitieron a sus hijos a través de la leche, durante la época del terrorismo en Perú. ver más…
BLOG: Man on wire / Documental (Recomendación)
El camino de puntos suspensivos
Las salas de espera incuban aburrimiento y, en el mejor de los casos, ansiedad. Allí, los minutos pasan como una fila de pequeñas hormigas a las que hay que aplastar una por una. Ahí es donde las revistas rotas, los periódicos, las uñas y las ‘pelusas ‘de la ropa ayudan a filtrar más rápido la arena del reloj. Pocos caen en cuenta que esos sitios regalan un poco de ‘tiempo libre’ para pensar, imaginar y ordenar las prioridades en la vida.
BLOG: C-cretos / Blog (Recomendación)
“Me da curiosidad saber qué tipo de pornografía ven las personas que recién conozco”
“Siempre he querido ir a un sauna contigo, pero jamás lo sabrás”.
Todos tenemos secretos. Todos. Eso es parte de lo que nos atormenta a diario. Algunos son más fáciles de ocultar que otros, pero al final todos pugnan por salir a la luz, a veces con o sin nuestro consentimiento. Los que se cuentan por propia voluntad son aquellos que quitan un peso de encima, que dejan una sensación de libertad, esa libertad que se consigue cuando uno acepta sus propias extravagancias, sus propios miedos.
Este post inicia con dos de mis secretos. Dos de las cosas que me daría vergüenza decir en público. Y cuando hablo de un ‘público’ me refiero a gente que de una u otra forma tiene una idea sobre mí. Y es que los secretos pueden desarmar el perfil que la gente tiene sobre uno, y ese es precisamente su poder. Pero, además, hay secretos de otros que nos hacen quedar en silencio, sin palabras, en actitud reflexiva. Hay secretos que son cuestionadores, tiernos, eróticos, tristes, conciliadores…. ver más…





